La Habana/AFP
La policía cubana arrestó y deportó a cuatro mexicanos que visitaron la isla como turistas en marzo pasado para causar problemas políticos en el marco de la visita del papa Benedicto XVI a Cuba, según informó este marte la televisión local.
Los mexicanos Moisés Torres, Bruno Aguilera, Luis Nequiz y Refugio Castellanos fueron detenidos en La Habana entre el 17 y 24 de marzo y deportados más tarde, dijo la televisión en un programa especial sobre actividades políticas ilegales promovidas por extranjeros en la isla.
"El pueblo tenía que tomar las iglesias", "se buscaba que la gente saliera a la calle a levantarse", dijo uno de los mexicanos en un video grabado.
Este programa fue transmitido un día después que la televisión cubana difundiera los testimonios de dos políticos europeos que sobrevivieron al accidente de tránsito en que perecieron hace nueve días dos opositores cubanos, entre ellos Oswaldo Payá, Premio Sajarov del Parlamento Europeo 2002.
Los europeos, un sueco y un español de 27 años, relataron que viajaron a la isla para apoyar las actividades opositoras de Payá y que le entregaron 4.000 euros.
El sueco Jens Aron Modig fue autorizado a volver a su país, pero el español Angel Carromero fue detenido y será llevado a juicio por ser el conductor del auto accidentado.
La televisión dijo que ocho mexicanos ingresaron a la isla para provocar problemas con motivo de la visita papal, realizada del 26 al 28 de marzo, pero cuatro de ellos lograron marcharse sin ser detenidos.
Afirmó que esta operación fue financiada por el anticastrista Directorio Democrático Cubano (DDC) de Miami. Los mexicanos debían contactar y entregarles materiales de propaganda a activistas y blogueros opositores, según la TV cubana.
La televisión presentó el audio de una supuesta conversación telefónica entre un directivo del DDC en Miami y el opositor cubano Vladimir Calderón, quien encabezó un grupo de 13 personas que ocupó una iglesia católica en La Habana días antes de la llegada del Papa. Este grupo fue desalojado por la policía a petición del cardenal Jaime Ortega.
En su gira, Benedicto XVI visitó México y Cuba.



