Por Noé Leiva
Tegucigalpa/AFP
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, ordenó el martes un "desarme general" en el conflictivo Valle del Aguán, donde han muerto 78 personas en tres años por disputas de tierras, en un decreto que debe ser aprobado por el Congreso, informaron fuentes oficiales.
Lobo emitió el decreto y lo envió al Congreso tras reunirse con el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS), integrado por los ministros de Defensa y Seguridad, Fiscalía y Corte Suprema de Justicia, que analizó la situación en el Aguán, una fértil región del noroccidental departamento de Colón.
"Se suspenden los permisos de portación de armas en el departamento de Colón (y) esta disposición tendrá una vigencia hasta que el Congreso Nacional disponga lo contrario", dice el decreto que resolverá el miércoles el Legislativo, leído por el secretario del parlamento, Rigoberto Chang Castillo.
Añade que la Policía, con la cooperación de las Fuerzas Armadas "para combatir el terrorismo, tráfico de armas y crimen organizado, así como reforzar el combate a la violencia y a la delincuencia en el territorio nacional, procederán al decomiso y suspensión inmediata del permiso de portación de armas a todos los ciudadanos" en Colón.
"El proyecto se presentó esta tarde y mañana (miércoles) será aprobado para que haya tranquilidad y paz en el país y específicamente en el sector del Bajo Aguan", anunció Chan Castillo a periodistas, seguro de que será avalado por el Congreso, que ha respaldado todas las iniciativas de Lobo en materia de seguridad.
Lobo anunció el lunes que ejecutaría "un plan integral" para solucionar el conflicto por la tierra entre campesinos y terratenientes del Aguán, al norte de la capital, ante los graves incidentes de los últimos meses en los que han muertos más de seis campesinos.
"Llama la atención que (...) las pérdidas de vidas humanas han sido únicamente en el Aguán, quiere decir que allí hay más que un conflicto de tierras. ¡Que hay armas, hay armas", dijo el lunes Lobo, quien había asegurado que la crisis en esa zona agrícola es un problema "de seguridad nacional".
Hace tres años comenzaron en esa zona los enfrentamientos entre las guardias privados de latifundistas que cultivan palma africana y campesinos organizados en diferentes grupos.
Los campesinos ocupan por la fuerza parte de las tierras y reclaman que el Estado se las entregue para seguir con los cultivos de palma, más rentable que los granos básicos.
Los enfrentamientos ya dejan 63 campesinos muertos y 15 guardias y empleados de los latifundistas, según fuentes de ambas partes.
"Condenamos (...) la escalada de acciones represivas tomadas en contra de los campesinos", expresó este martes el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP, izquierda), liderado por el ex presidente hondureño Manuel Zelaya --derrocado en el golpe de Estado de 2009--, al responsabilizar al gobierno de la muerte de los agricultores.
El Aguán es un sensible foco de conflicto en el país que, según Naciones Unidas, es el más violento del mundo, con una tasa de homicidios de 82 por cada 100.000 habitantes en el 2010, 86 en 2011 según organismos hondureños de derechos humanos.
Por esa región del territorio hondureño los cárteles trafican droga desde Sudamérica hacia Estados Unidos. Frecuentemente son detectados vuelos de narcos y en las costas locales han sido capturados submarinos que transportan droga.



