Luis Ríos
Lo más grande y sagrado que el actual directorio de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), ha hecho en lo que va de su gestión, no es la conformación de varias selecciones entre las sub-17, 20, 23, mayor, de playa, de sala y femenina, las cuales no han obtenido los mejores resultados, sino reunir a casi 600 jóvenes en selecciones de los 14 departamentos de la República y no es porque eso represente algún proceso sistemático de formación, sino porque significa un cambio de mentalidad en las máximas autoridades del fútbol federado de El Salvador.
El sábado anterior, después de varios años, la FESFUT reinició los torneos de selecciones departamentales en las categorías Sub-15 y 17 años.
Los 14 departamentos participaran con sus selecciones y estamos seguros que de allí saldrán nuevas estrellas para el fútbol nacional.
La FESFUT recobró la vida este sábado 21 de julio, porque cambio su imagen de los últimos años, donde se ven a decenas de vetustos dirigentes, adultos o ancianos, siempre “maquinando” en esos lúgubres pasillos, en como “fregar” a los demás, por la de cientos de corazones jóvenes, diáfanos e inquietos, que palpitaron esa mañana, con grandes sueños e ilusiones, de querer ser alguien a través de este bello deporte que se llama fútbol.
Precisamente, el mensaje que transmitió en los actos inaugurales a estos talentos innatos de fútbol, el presidente de esta federación, Carlos Méndez Flores Cabezas, fue sobre la posibilidad que tienen todos estos jóvenes de hacer del fútbol, una verdadera posibilidad de desarrollo y superación.
Pero asimismo, Méndez Flores, se comprometió a realizar los mejores esfuerzos para trabajar por el “desarrollo del fútbol”, lo cual, si bien es cierto no es nada nuevo en el léxico de las autoridades del fútbol, al menos es esperanzador para muchos de nosotros, porque últimamente nadie quiere hablar de ligas menores y pareciera ser que para los dirigentes, periodistas y funcionarios, solo existen las selecciones nacionales.
Para los técnicos que estamos involucrados en proyectos de “desarrollo del fútbol” y que sabemos cuál es el problema principal del balompié nacional, estos eventos nos llenan de mucha alegría, por lo que estar en ellos, es realmente una verdadera satisfacción.
El torneo de selecciones costará unos 50 mil dólares a la FESFUT, lo cual es poco, en relación a los enormes frutos que pueda tener, como repito, no solo en la posibilidad de descubrir talentos, sino en el inicio de un cambio de mentalidad de nuestros dirigentes, sobre lo que realmente significa “desarrollo del fútbol”, desde la base técnica y científica, el cual jamás se alcanzará, sino se tiene toda una estructura que incentive y acelere la formación de un nuevo futbolista en El Salvador, como lo exige ahora el balompié moderno, Para ello, debemos de reformar todo el sistema de competencia federada en el país, el cual no propicia la formación de futbolistas de alto rendimiento. Las ligas o ADFAS tienen que ser obligadas por ley, a ajustarse al nuevo modelo de competencia, pero además, se deben promover modernos métodos de entrenamiento en ligas menores y escuelas de fútbol.
La FESFUT tiene que abordar seriamente la capacitación de nuevos entrenadores para estos proyectos de desarrollo y crear cuanto antes, la Escuela Nacional de Entrenadores de Fútbol, según los pénsum que se trabajaron hace unos años, adaptados del programa de estudios de la Escuela Nacional de Entrenadores de Fútbol de España.
El tipo de entrenador que se necesita para estos proyectos formativos es muy diferente al técnico que se capacita, por ejemplo, en la Asociación de Entrenadores de Fútbol (AEFES), donde generalmente llegan ex jugadores, con una base académica muy pobre, que desean urgentemente dirigir equipos en las ligas profesionales, pero que aprenden muy poco sobre la pedagogía o enseñanza-aprendizaje del fútbol.
Por eso, el evento de inauguración del sábado, no es un simple torneo de fútbol. A pesar de que algunas ADFAS siguen haciendo “recogidas” para formar estas selecciones y que varios de sus técnicos no tienen la capacidad para trabajar en este tipo de proyectos de talentos, que deben ser el resultado de largos procesos formativos, este torneo tiene una enorme connotación, ya que presiento —a lo mejor con mucha ingenuidad, pero con suficiente fe—, que puede ser el inicio del cambio que tanto urge el fútbol menor.
Aunque allí estuvo el nuevo técnico de la selección mayor, el mexicano Juan de Dios Castillo, el tema principal fue el fútbol menor.
El Presidente de la FESFUT se comprometió con las ADFAS, a reencauzar la lucha por el “desarrollo del fútbol”.
Yo considero que el tema de selecciones es importante, pero en este momento, no es lo más urgente para el fútbol de esta Nación.
Esa comprensión, podría ser una de las más grandes ganancias de este evento, porque según me dijo Méndez Flores, este tema del “desarrollo del Fútbol”, será ahora prioritario en la FESFUT, nos “valla como nos valla” con las selecciones nacionales.
Incluso, según nos comprometimos, un día de estos, nos sentaremos con el Presidente de la FESFUT, para hablar sobre diferentes programas y propuestas que al efecto se han hecho para iniciar el despegue el deporte más popular de El Salvador.
El trabajo inmediato de la FESFUT, será sistematizar estos torneos, para que sean parte de un Plan Nacional de Desarrollo de Fútbol, donde estas selecciones surjan como producto del trabajo formativo de las escuelas de fútbol y las ligas menores de las 14 ADFAS del país.
Felicidades FESFUT, porque “hay que dar al César lo que del César y a Dios lo que es de Dios”.



