Quezaltepeque/AFP
Una misión de Estados Unidos visitó el domingo el centro penal de Quezaltepeque, en el noroeste de El Salvador, para conversar con pandilleros que mantienen una tregua que redujo los homicidios de 14 a 4 o 5 por día, constataron periodistas de la AFP.
El coordinador del denominado Consejo Transnacional de Apoyo al Proceso de Pacificación de El Salvador (Ctappes), Luis Cardona, procedente del estado de Meryland, en Estados Unidos, dijo que llegó a este país porque “tengo el compromiso de apoyar cualquier proceso en el mundo que tenga que ver con paz”.
Alentados por el vicario castrense Fabio Colindres y el ex comandante guerrillero Raúl Mijango, la Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18 mantienen desde el 9 de marzo una tregua que redujo los homicidios, aunque siguen las extorsiones a particulares, transportistas y a otros sectores productivos del país.
Con la tregua, según Mijango, se han evitado más de 1.100 muertes.
Acompañados de Mijango, los 10 integrantes de Ctappes que llegaron el viernes, visitaron el sábado el centro penal de Izalco, en el oeste del país y el domingo se presentaron al penal de Quezaltepeque, 30 km al noroeste de Salvador.
En la cárcel de Quezaltepeque, los estadounidenses conversaron con miembros de la pandilla Barrio-18 quienes los invitaron a realizar un recorrido por las hacinadas celdas.
Entre el grupo de visitantes se encontraba Luis Rodríguez, un ex pandillero en los Angeles, quien comentó que para el fenómeno de las maras se “tienen remedios y soluciones” que ya fueron aplicados en Los Angeles, Chicago y México y que pueden contribuir a la solución del problema de pandillas en El Salvador.
El grupo estadounidense que permanecerá hasta el viernes está integrado por ex pandilleros, familiares de víctimas, activistas sociales, representantes de gobiernos municipales y expertos en asistencia psicológica.
Según cifras oficiales, en El Salvador existen cerca de 10.000 pandilleros encarcelados y 50.000 más en las calles del país.



