Tegucigalpa/AFP
Al menos diez educadores lesionados dejó el viernes en una ciudad del noroeste de Honduras en un enfrentamiento con policías que dispersaron con gases lacrimógenos una manifestación en demanda de salarios atrasados, informaron fuentes del movimiento magisterial.
"Tenemos unos diez compañeros lesionados, cuatro de ellos fueron internados en hospitales", precisó el dirigente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (Copemh) Luis Sosa.
Según informes de medios locales, el enfrentamiento se produjo cuando cerca de 1.000 educadores marchaban hacia una escuela donde este viernes sesiona el Congreso, en la ciudad de Gracias, unos 450 km al noroeste de Tegucigalpa, en el departamento de Lempira.
Cuando estaban por llegar a la escuela, los educadores se encontraron con un desfile de estudiantes, y allí los policías les lanzaron bombas lacrimógenas y ellos les respondieron con piedras.
"Nosotros estamos en una lucha justa por el pago a los compañeros, como 10.000, a los que les adeudan el salario desde 2009, y no nos han pagado a todos el mes de junio", dijo Sosa, quien responsabilizó al presidente del Congreso, Juan Orlando Hernández, de la represión policial.
Hernández declaró a la prensa que "se debe poner orden", pero que está dispuesto a dialogar con los maestros acerca de sus demandas, aunque el problema le corresponde resolverlo al gobierno.
El Congreso sesiona cada año en la escuela Juan Lindo, en Gracias, en la conmemoración del día del cacique Lempira, quien luchó contra los conquistadores españoles.



