Antonio Martínez Uribe, docente de Relaciones Exteriores, muestra un afiche del congreso de estudiantes y docentes de ciencias sociales que se desarrollaba en la UES, los días que fue tomada por los militares en 1972.
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
“Fue una guerra contra la inteligencia”, afirmaron los testimonios de docentes, autoridades universitarias y estudiantes que vivieron la intervención militar de la Universidad de El Salvador, el miércoles 19 de julio de 1972.
La Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de El Salvador, y el Centro de Investigaciones Sociales, adscrito al Ministerio de Educación, recordaron la ocupación militar contra el Primer Centro de Estudios Superiores, como un compromiso en la construcción de la memoria histórica del país.
Antonio Martínez Uribe y Francisco Elíseo Ortiz, docentes universitarios, tuvieron a cargo sus testimoniales como estudiantes, y Miguel Saénz Varela, como Secretario General de la UES en 1972, acompañados por autoridades universitarias y diputados del partido FMLN.
La intervención al campus universitario fue planeada por los tres Órganos de Estado, y se llevó a cabo por el expresidente Arturo Armando Molina, luego de asumir su mandato obtenido de un fraude electoral, contra José Napoleón Duarte y Guillermo Manuel Ungo, de la Unión Nacional Opositora (UNO).
Han transcurrido 40 años del hecho que vulneró su autonomía, que le despojó de su patrimonio y perdió su plana docente,que como consecuencia directa, Martínez Uribe reconoció “como el mayor daño a la Universidad de El Salvador”.
Restaurar la historia es honrar la justicia, dijo Martínez Uribe, quien invitó a profundizar la investigación de estos sucesos, que aun repercuten en la vivencia universitaria, especialmente en la necesidad de presupuesto, ampliar la cobertura de ingreso y mejorar la infraestructura.
“El objetivo es dirigirnos a la población universitaria, ya que todavía estamos vivos los actores de aquellos momentos, unos éramos estudiantes, otros autoridades universitarias, con esto establecemos vínculos y la juventud tendrá datos de primera mano, de la historia y los antecedentes previos a la guerra civil, mencionó.
En 1972, el escenario al interior de la Universidad de El Salvador era de “intensa efervescencia”, recordó Elíseo Ortiz, quien describió los antecedentes que dejaron las históricas huelgas de ANDES 21 de Junio y la controversia al interior de la Universidad de El Salvador por la reforma de su Ley Orgánica, que planteaba la descentralización de la enseñanza para democratizar el conocimiento y su compromiso social.
“Algunos afirmaron que la universidad (UES) estaba en un proceso convulso, pero realmente buscaba masificar el estudio, pero todavía no se podía adsorber esa demanda para aumentar los cupos; creo que eso es importante porque estalló la huelga en Áreas Comunes, y después hubo una toma de facultades por el movimiento estudiantil que le sirvió de pretexto al gobierno, para intervenirla militar, política, jurídica, económica y administrativamente”, narró.
Asimismo, comentó que el cierre de la UES, significó frustración para muchos estudiantes para culminar su carrera, mientras otros que habían asumido un compromiso político con las organizaciones que posteriormente se convertirían en el FMLN, fue una oportunidad de impulsar su ideal.
“Este fue un proceso complicado, recordemos que ya estaba el proceso chileno, el movimiento sandinista en Nicaragua, Guatemala, Venezuela, la misma Revolución en Cuba que era un referente, todo eso, hacía que viviéramos un momento convulso”, afirmó.
Miguel Saénz Varela, como Secretario General de la UES, en 1972, señaló el impacto en la vida cultural y académica que significó la ocupación violenta del recinto universitario.
“Es una preocupación apremiante recuperar la memoria histórica, porque si no conocemos nuestro pasado, no entenderemos lo que ocurre en nuestro presente, y al no comprender nuestro presente será difícil proyectarnos con el futuro”, reiteró.
Sobre sus vivencias comentó que la violación de la autonomía universitaria fue comandada por el Coronel Ramón Alfredo Alvarenga, quien tenía entre sus órdenes destruir y reprimir.
“El despliegue militar fue impresionante, como si la universidad hubiera sido un bastión militar y poderoso, pero nuestra universidad tiene historia no solo de formación de profesionales, también tiene sus luchas acompañando al pueblo salvadoreño”, compartió.
Y reconoció que los grupos de poder en el país, han actuado de forma impune contra la Universidad de El Salvador o instituciones que no están al servicio de sus intereses particulares
“Históricamente el poder económico ha controlado la Asamblea Legislativa y la Corte Suprema de Justicia, lo digo de esta manera, porque fueron (1972), los que dieron el sustento jurídico en el llamado sacro santo Estado de Derecho y así como hoy el control del poder es la causa fundamental de los conflictos sociales y políticos”, puntualizó.



