Jesús de la Peña, Representante de la Organización Internacional del Trabajo.
Redacción Diario Co Latino
Unos 188 mil niños y niñas, es decir, uno de cada diez menores de edad, trabajan en El Salvador, lo cual afecta su desarrollo integral, aseguró esta mañana el representante de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Jesús de la Peña.
“Es una situación que por un lado impide su desarrollo y por otro lado, sobre todo, impide su educación, eso es básicamente el tema a tener en cuenta, sobre todo en el desarrollo a futuro para poder construir un mejor país”, dijo de la Peña en la entrevista Agenda de Nación, que transmiten Canal 10 y Radio Nacional.
Las cifras de la Dirección General de Estadísticas y Censos (DIGESTYC) muestran una importante reducción en el trabajo infantil en comparación a 2005, cuando se registró que 220 mil menores de edad se encontraban laborando. Sin embargo, entre 2010 y 2011 se registró un leve incremento del 0,6%, el cual podría explicarse debido a las pérdidas ocasionadas por los desastres naturales o por los efectos de la crisis económica mundial, aseguró de la Peña.
“Evidentemente hay una situación de mejora y, sobre todo, hay una situación de mejora en la visión que tienen las instituciones y las organizaciones privadas en que no es un tema que les quede lejos, que les quede fuera de su foco, sino al contrario, cada vez lo van integrando más, intentando generar alternativas a estos niños y sobre todo a sus familias”, afirmó.
El representante de OIT destacó los esfuerzos realizados por el Ministerio de Educación para mantener a los niños en la escuela, a través de los programas de entrega de útiles, zapatos y uniformes escolares.
Según las estadísticas, seis de cada diez niños que trabajan no van a la escuela, siendo éste uno de los mayores impactos negativos del trabajo infantil. En trabajos como la zafra los menores están expuestos a lesiones, debido a que utilizar objetos corto-punzantes, o a la exposición a agroquímicos que pueden generar enfermedades respiratorias o cutáneas.
El trabajo también puede afectar el desarrollo de los niños y niñas, dado que pueden tener problemas de crecimiento si realizan pesadas actividades físicas como cargar bultos en el mercado. Además, los menores que laboran adquieren la responsabilidad de aportar en el sustento del hogar, la cual es desmedida para su edad. Con el objetivo de erradicar el trabajo infantil, la OIT firmó la semana pasada un convenio con la Asociación Azucarera de El Salvador y el Ministerio de Trabajo y Previsión Social.
El acuerdo busca fortalecer los esfuerzos para concienciar a la población que labora en el cultivo de la caña de azúcar de los efectos del trabajo infantil y crear las oportunidades para que los menores de edad que trabajan puedan dedicarse a otras actividades que no afecten su desarrollo integral, explicó Julio César Arroyo, gerente general de la Asociación Azucarera de El Salvador. La meta es abolir el trabajo infantil peligroso relacionado con la zafra para 2015 y erradicarlo para 2020, explicó el representante de la industria azucarera.
Desde hace varios años existen convenios que imponen sanciones a los productores e ingenios que utilizan a menores de edad en la producción y cosecha de la caña de azúcar, agregó Arroyo.



