Redacción Diario CoLatino
La Cumbre de Río+20, celebrada el mes pasado en Brasil, fue un fracaso para los intereses de la humanidad, ya que los países no pactaron acciones ni compromisos efectivos para enfrentar la realidad del cambio climático y asegurar una economía que garantice el futuro de la vida en el planeta Tierra, aseguró el presidente de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), Ángel Ibarra.
“Fue una cumbre que se hizo días después de haber tenido la reunión del G-20, en México, en el Puerto de Los Cabos. Y se puede decir que los acuerdos tomados en Río estaban supeditados a la cumbre que habían tenido los países más ricos del mundo”, dijo Ibarra esta mañana en la entrevista Agenda de Nación, que transmiten Canal 10 y Radio Nacional.
Ibarra criticó que en Río los presidentes no discutieron y, pese a que las delegaciones técnicas aprobaron en la víspera de la inauguración un documento –gracias a la astucia de la diplomacia brasileña-, este no introdujo pactos reales para enfrentar los desafíos que impone el actual deterioro ambiental.
“En Río se aprobó un documento que se llama “El futuro que queremos”, que tiene 283 párrafos y está contemplado en más o menos 59 páginas, pero que realmente es el futuro que no queremos. Es decir, Río fue un fracaso desde el punto de vista de los intereses de la humanidad”, enfatizó Ibarra.
La Conferencia de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas (Rio+20) se desarrolló entre el 20 y el 22 de junio en la ciudad brasileña de Río de Janeiro, 20 años después de la segunda Cumbre de la Tierra celebrada en 1992 en esa misma ciudad.
La edición de este año pretendía hacer una revisión del avance de los acuerdos adoptados y generar renovados compromisos para garantizar la vida en el planeta, sin embargo, y aunque los gobiernos han elogiado la adopción del documento “El futuro que queremos”, ambientalistas alrededor del mundo lo han criticado por la falta de sustancia.
Ibarra, quien participó en esta cumbre como delegado de la Campaña Justicia Climática y en la reunión alterna Cumbre de los Pueblos, afirmó que el documento “parece ser un saludo a la bandera”.
“Es decir, algo que es bonito, que tiene cuestiones que tu casi estas a favor de todo, pero que no tiene médula; es lírico, es violín, como decimos aquí”, dijo el presidente de la UNES.
Criticó, entre otros asuntos, el hecho de no alcanzar acuerdo para crear un fondo mundial de 30 mil millones de dólares, una propuesta abanderada por el G-77 (grupo de países en vías de desarrollo).
“No hay 30 mil millones de dólares para enfrentar los problemas que están imponiendo el riesgo de la vida humana en el planeta (…) pero en México, en el grupo del G-20, sí se habían aprobado 460 mil millones de dólares para salvar a los bancos europeos, de la gran crisis en que está metida”, dijo Ibarra.
Añadió que “Río+20 era como estar en Alicia en el País de las Maravillas” porque toda la retórica de los países más ricos “va a los efectos de la crisis y no toma en cuenta las causas”, como la pobreza, la exclusión, el capital especulativo, y el deterioro al ambiente que causan las grandes industrias.



