Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
“Aquí no van a encontrar rechazo alguno, solo la solidaridad”, dijo Guadalupe Castaneda, representante de la sociedad civil y población afectada, en la Sexta Jornada del Día Nacional de la Toma de la Prueba del VIH.
Con un acumulado de 28 mil 323 casos, desde el primero diagnosticado en 1983, el Ministerio de Salud, CONASIDA y organismos de salud internacional (OMS/OPS) dieron inicio a la actividad que pretende diagnosticar y registrar nuevos casos de VIH.
Castaneda celebró la iniciativa de las autoridades de salud de trabajar en forma conjunta para atender a los diagnosticados con VIH y promulgar nuevas acciones orientadas en el respeto de los derechos humanos de quienes lo portan.
“Reconocemos que la epidemia abate por igual a hombres y mujeres, pero nos preocupa que muchas jovencitas entre 12 a 19 años, estén ya contaminadas con este virus”, afirmó.
En cuanto a la asistencia de un número mayor de mujeres que hombres, para tomarse la prueba, Castaneda señaló que ese recelo de ser “positivo”, se debe al comportamiento que desarrollan con su sexualidad.
“Esto necesita valor y conciencia, porque ya no podemos permitirque más niñas y jóvenes salgan diagnosticadas con VIH, porque entonces, dentro de algunos años no tendremos futuro y afectaremos al país”, señaló.
Mientras, la Ministra de Salud, María Isabel Rodríguez consideró que la prevención y un responsable comportamiento de la sexualidad, podrán contribuir a una disminución sustantiva de la epidemia.
“Me sumó a este día, que es una fiesta nacional importante para la salud de la población salvadoreña, estamos preocupados que en los nuevos casos registrados, sean las jóvenes las más afectadas. Es importante la prevención ante todo”, subrayó.
Miguel Aragón, representante de la OMS/OPS, felicitó al país por unirse a una campaña que se impulsa a nivel mundial desde 1996, y que retomó el país en 2006.
“Es una gran oportunidad para la población salvadoreña, es un gran momento, también, para la reflexión y un llamado a la conciencia sobre nuestra conducta. Nos permite comprender la situación emocional de las personas que son portadoras del VIH, y superar la estigmatización para ser solidarios con todos y todas”, aseguró.
Sobre la sobrevivencia con VIH, Aragón agregó: “si bien no hay cura para el VIH, si tenemos tratamientos muy completos, y esto significa esperanza”, subrayó.



