Agencias/Redacción Internacionales
La destitución el viernes de Fernando Lugo, quien fuera presidente de Paraguay desde 2008, despertó fuertes críticas por parte de líderes de países latinoamericanos, que rechazan el juicio político que enfrentó el mandatario en el Senado por "mal desempeño de sus funciones".
Lugo, fue destituido por el Senado tras un juicio político sumarísimo, acusado por la cámara de diputados de "mal desempeño de sus funciones", y fue sustituido por el vicepresidente Federico Franco.
Fernando Lugo acató la decisión del Congreso, pero calificó esa medida de herida profunda a la democracia paraguaya, en un discurso tras su destitución.
"Me someto a la decisión del Congreso", dijo Lugo, aunque "es la historia paraguaya, su democracia, la que han sido heridas profundamente".
"Hoy me retiro como presidente, pero no como ciudadano paraguayo", sentenció el presidente destituido, y expresó su deseo de que no haya incidentes.
"Que la sangre de los justos no se derrame", sentenció Lugo, que tras la breve alocución abandonó el palacio presidencial en un convoy de automóviles.
El ahora presidente Federico Franco, 49 años y miembro del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA, conservador), asumió el cargo en una ceremonia que tuvo lugar hora y media más tarde de la destitución, en medio del aplauso y la algarabía de sus seguidores.
"Sin lugar a dudas hubo un golpe de Estado" en Paraguay, afirmó la mandataria argentina Cristina Kirchner, quien estimó que esto "reedita situaciones que creíamos absolutamente superadas en América del Sur y en la región en general".
“Argentina no va a convalidar el golpe de Estado en Paraguay" y adelantó que se decidirá un "curso de acción" con los países de la región.
Por su parte, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, rechazó este viernes por "ilegítima" la destitución de Lugo, y dijo que su gobierno no reconocerá a un nuevo mandatario en ese país.
"El gobierno de Ecuador no reconocerá otro presidente de Paraguay que no sea el presidente Fernando Lugo", dijo Correa durante la grabación de su informe semanal de labores en el sur de Quito.
Correa, adelantó que la Unasur podría "no reconocer al nuevo gobierno, incluso llegar al cierre de fronteras".
La Unasur, cuya presidencia pro témpore estaba en poder de Lugo, es un órgano político conformado además de Paraguay y Brasil, por Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.
La Agencia Boliviana de Información (ABI), informó que el presidente de Bolivia, Evo Morales condenó lo que considera un "golpe congresal" gestado contra el depuesto mandatario de Paraguay, Fernando Lugo, producto de una acción política barajada por "los neoliberales", los "terratenientes" locales y el "imperio" a la distancia.
Agregó que "estaba acabando con las logias, con los terratenientes y grupos de poder (en Paraguay) y eso siempre tiene un costo", afirmó Evo Morales al asegurar que detrás de tal "acción política" se mueve "la mano de los neoliberales internos y externos".
Morales "convocó a los pueblos indígenas y a los movimientos sociales de América Latina a hacer un solo frente y unirse para defender la democracia en Paraguay y al presidente Lugo" y que Bolivia no "reconoce un gobierno que no surja de las urnas y el mandato del pueblo".
Por su parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, repudió en nombre de todo su país y de la manera más enérgica el derrocamiento de quien fuera su homologo paraguayo, Fernando Lugo y aseguró que no reconocerá al nuevo Gobierno instalado en ese país, presidido por Federico Franco.
Chávez lamentó la situación ocurrida durante los últimos dos días en Paraguay y destacó que el juicio político que conllevó al derrocamiento de Lugo, fue otra maniobra de la derecha en contra de los procesos revolucionarios.
“Han defenestrado pues de manera ilegítima, ilegal e inconstitucional (…) así son las burguesías. Igual que lo que le hicieron a (Manuel) Zelaya (expresidente Hondureño) y a lo que trataron de hacer aquí (en 2002)”, lamentó Chávez y afirmó que "la sentencia ya estaba elaborada".
“Entonces es un golpe de la burguesía paraguaya que trata de frenar no sólo proceso de cambios en Paraguay, no sólo la posibilidad de que en los próximos meses el pueblo ratifique ese proceso, sino tratando de dividir a los Gobiernos y los pueblos de la Unasur”, recalcó.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, sugirió expulsar a Paraguay del Mercado Común del Sur (Mercosur) y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), luego de que en ese país se concretara la destitución del presidente Fernando Lugo.
La mandataria brasilera reiteró que el Mercosur y Unasur son organismos que tienen cláusulas en sus estatutos y que requieren el respeto de las reglas democráticas, en este sentido, aseguró que para aquellos que no cumplen con "los principios que caracterizan a una democracia", se les debería poner una pena.
“Un país que viola la cláusula de la democracia la sanción es la no participación de los organismos multilaterales. Es decir, la expulsión del Mercosur y Unasur", aseveró Rousseff.
Costa Rica deploró la destitución de Lugo, "que muestra visos de golpe de Estado", señaló un comunicado que citaba al canciller Enrique Castillo, quien expresó la disposición de considerar a Lugo "o a algún miembro de su Gabinete, si tienen a bien formular una petición" de asilo.
De su lado, el canciller chileno, Alfredo Moreno, afirmó que la destitución "no cumplió con los estándares mínimos del debido proceso y la legítima defensa que merece cualquier persona" y añadió que la postura de Chile frente al nuevo presidente Federico Franco "será decidida en los próximos días".
Más temprano, antes de que Lugo fuera destituido, el presidente Sebastián Piñera había pedido respetar el debido proceso.
Además de despertar la preocupación de los Estados latinoamericanos, la sorpresiva destitución de Lugo generó reacciones por parte de organismos regionales.
Así, el Parlamento Centroamericano (Parlacen) instó a la comunidad internacional a rechazar la decisión del Senado paraguayo, un hecho que calificó de "golpe de estado" contra un mandatario legítimo que "violenta la voluntad popular".
El Parlacen, con sede en Guatemala, esta integrado por éste país, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, como miembros plenos.
El Parlacen respaldó la posición de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), al considerar que este golpe de Estado “configura una amenaza de ruptura al orden democrático al no respetar el debido proceso”, así como que “es imprescindible el pleno respeto de las cláusulas democráticas” de los tratados fundacionales de la Unasur, el Mercosur y la Celac.
También llamó a la Organización de Estados Americanos (OEA), a que exija el respeto a la Carta Democrática para que no retornen los tiempos oscuros a “nuestra América”.
Asimismo, la Organización de Estados Americanos (OEA) celebró una sesión extraordinaria en la que su secretario general, José Miguel Insulza, dudó que en Paraguay se estén "respetando los derechos de las personas a defenderse y tener un proceso justo".
"Estamos a las puertas de ver materializado un nuevo golpe de Estado con otras modalidades si se insiste en irrespetar la autoridad del presidente", dijo en la sesión el embajador de Nicaragua, Denis Moncada.
Venezuela y Nicaragua denuncian en la OEA "golpe encubierto" en Paraguay.
Durante la reunión, todos los países manifestaron su preocupación por los acontecimientos en Paraguay, y saludaron las gestiones de los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que viajaron -con excepción de Guyana- a Asunción con la intención de desactivar la crisis.
Mientras tanto Estados Unidos llamó a los paraguayos a la calma y a actuar con responsabilidad.
"Urgimos a todos los paraguayos a actuar pacíficamente, con calma y responsabilidad, en el espíritu de los principios democráticos paraguayos", señaló a AFP una portavoz del Departamento de Estado, Darla Jordan.
Por su parte El gobierno de México consideró que el proceso de destitución del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, efectuado este viernes, no fue justo al no otorgarle espacio para su defensa, señaló la cancillería en un comunicado.
"Si bien el proceso de juicio político se desarrolló siguiendo el procedimiento establecido en el texto constitucional paraguayo, México considera que dicho procedimiento no otorgó al ex presidente Lugo los espacios y tiempos para la debida defensa", expresó la cancillería de México.
El gobierno mexicano también apuntó que "es indispensable garantizar la integridad física del ex presidente Lugo".
"México hace votos para que se mantenga el diálogo entre las distintas fuerzas políticas de ese hermano país y se eviten en todo momento actos de violencia", concluyó el texto oficial.
Los cancilleres de la Unasur emitieron un comunicado, que fue leído por el secretario general del organismo, en el que se comprometen a invocar las cláusulas 1, 5 y 6 de la Carta Democrática, un documento que busca bloquear a los gobiernos surgidos de golpes de Estado.
"Consideramos como una ruptura del orden democrático lo que está sucediendo al no respetarse el debido proceso", señaló Rodríguez.
"Evaluaremos en qué medida será posible mantener la cooperación con Paraguay" en caso de que se destituya al presidente Fernando Lugo, agregó.
"Es imprescindible el respeto de los procesos constitucionales", afirmó el secretario general.
Los representantes de la Unasur estuvieron reunidos con Lugo en el Palacio de Gobierno y también con el vicepresidente, Federico Franco. Vinieron para "conocer in situ los aspectos de la situación política del país", habían explicado.
Reiteró que los cancilleres de Sudamérica mantienen su apoyo al pueblo paraguayo y respaldan al presidente constitucional.
El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, explicó a la prensa que la posición de Unasur fue, desde un principio, la de "evitar una conmoción innecesaria para Paraguay".
"Estamos a meses de elecciones presidenciales, pero no fuimos oídos. Ya tuvimos la experiencia de Honduras y no queremos que se repita", señaló. Al ser increpado por la prensa paraguaya, que le indicó que el juicio político es una herramienta constitucional, respondió que "todos los golpes de Estado fueron catalogados de constitucionales".
"No escucharon la voz de Sudamérica, aquí tenemos una unidad pese a la diversidad ideológica. Aquí nos sentamos a defender los valores democráticos, venimos aquí a ayudar y a evitar un evento de pura desestabilización", agregó Maduro.
En diversas ciudades de Latinoamérica muchas organizaciones sociales salieron a las calles a protestar lo que consideran "golpe de Estado" en Paraguay.



