Editorial ARPAS
Los movimientos pre electorales de ARENA, del FMLN y de la eventual coalición GANA-CN-PES ameritan una mirada crítica de la ciudadanía democrática, pues los próximos comicios presidenciales representan para el país la oportunidad de profundizar el proceso de cambio iniciado en 2009 y al mismo tiempo constituyen el peligro de un grave retroceso nacional.
ARENA, con el propósito de llamar la atención mediática, montó un show político que llama _consulta a las estructuras partidarias_. En esta supuesta consulta los ex presidentes Cristiani, Calderón Sol y Flores Pérez recogerán insumos para decidir su fórmula presidencial que previsiblemente estará encabezada por el alcalde capitalino Norman Quijano. La novedad arenera será más bien si el ex canciller Francisco Laínez acepta ir de vice o si será otra persona.
El FMLN, en un proceso cerrado y sin mayor participación de la militancia, también busca al que a juicio de su dirigencia sea el mejor candidato presidencial. Al respecto, la derecha política, empresarial y mediática celebran la posibilidad de que el ungido efemelenista sea el actual vicepresidente y ministro de educación Salvador Sánchez Cerén, pues consideran que éste cohesionaría al voto duro de izquierda pero no atraería a los indecisos con cuyos votos se ganan finalmente las elecciones presidenciales.
Y más recientemente, las visitas de GANA, CN y PES a la sede del grupo radial Samix confirman que el ex presidente Antonio Saca prepara su lanzamiento como candidato presidencial para no quedarse a la saga de los movimientos de ARENA y del FMLN. Saca buscaría colocarse en una fuerte tercera posición que obligue a una segunda vuelta electoral para, entonces, negociar con el mejor postor. Saca podría convertirse en el comodín de ARENA o en una especie de Arnoldo Alemán salvadoreño para el FMLN.
Así las cosas, en una primera valoración de la coyuntura pre electoral puede decirse lo siguiente:
Sobre ARENA. Al margen de quién sea finalmente su candidato presidencial, este partido representa el mayor peligro para el país porque de volver al gobierno restablecerá el estado patrimonialista y benefactor de poderosas élites empresariales que mantuvo durante sus cuatro administraciones consecutivas, lustro en el cual impuso uno de los modelos neoliberales más voraces del continente.
Lo mismo puede decirse de GANA y su eventual alianza con CN y PES. La sola posibilidad de retorno del ex presidente Saca debe poner en alerta a toda la población decente. El último ex mandatario arenero, en vez de aspirar a la presidencia, debería estar enjuiciado por los escandalosos actos de corrupción de su gobierno: el descalabro en la construcción del Boulevard Diego de Holguín, el robo del dinero para construir el Hospital de Maternidad, etc.
Y acerca del FMLN. Ojalá que el partido de izquierda sorprenda a los sectores revolucionarios, progresistas y democráticos del país con una fórmula presidencial ganadora y una estrategia electoral efectiva, con una amplia alianza cívica y un programa de gobierno aglutinador de toda la población que quiere cambios estructurales y aspira construir un país democrático, justo, equitativo y sustentable.



