Barbara Munker
Los Angeles/dpa
Morgan Freeman llegó “tarde” a Hollywood: Tenía 50 años cuando el actor comenzó realmente a destacar en el mundo del cine y 25 años más tarde, con canas, no hay quien lo frene.
Freeman, que este día 1 de junio cumple 75 años, estrena en breve dos películas: la nueva entrega de Batman, “The Dark Knight Rises”, en la que interpreta al inteligente mánager Lucius Fox, que proporciona a su jefe sofisticadas armas; Además se verá una nueva faceta de él bajo la dirección de Rob Reiner en “The Magic of Belle Isle”, en la que da vida a un escritor alcoholizado que vuelve a levantar cabeza con ayuda de una madre soltera (Virginia Madsen).
El año comenzó para Freeman con premios, pues fue distinguido con el honorífico Cecil B. DeMille durante la gala de los Golden Globe por sus logros en el cine. Sus colegas Sidney Poitier y Helen Mirren se deshicieron en elogios, pero Freeman dijo con modestia: “Actuar fue la pasión de mi vida”.
A lo largo de su carrera ha participado en más de 50 películas y la lluvia de premios comenzó con su papel de gánster en “Street Smart” (1987). Le reportó al actor, que entonces tenía 50 años, la primera de las cinco nominaciones al Oscar que tiene. Brilló como paciente y amable chofer en “Driving Miss Daisy” (1989), por la que obtuvo el Golden Globe.
Las otras nominaciones al Oscar las consiguió con “The Shawshank Redemption” y por encarnar al primer presidente negro de Sudáfrica, Nelson Mandela, en “Invictus”. El trofeo lo levantó como mejor actor de reparto en el drama ambientado en el mundo del boxeo “Million Dollar Baby”, de Clint Eastwood (2004).
Este hombre de mirada inteligente y sonrisa cálida no es de los que se quedan callados. En septiembre pasado, acudió al talkshow de Piers Morgan, donde fustigió al movimiento del Tea Party calificándolo de racista. Él mismo se niega a ser calificado como actor negro.
Ni siquiera su papel de primer presidente negro de los Estados Unidos en “Deep Impact” (1998) quiso verlo desde el punto de vista de la raza. “No interpreto al primer presidente negro. Interpreto a un presidente que casualmente es negro”.
Al principio, este hijo de un peluquero que nació en Memphis, en el sur de Estados Unidos, quería ser piloto de combate en la Fuerza Aérea estadounidense, pero al final lo cambió por la amada actuación. Pasó mucho tiempo sobre las tablas y a comienzos de los años 70 participó en algunas emisiones para niños en la televisión. No fue hasta “Street Smart”, cumplidos los 50, cuando Hollywood se fijó en él. Y desde entonces no ha parado.



