Cada 28 de mayo, se conmemora a nivel mundial el “Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer” una fecha que resulta propicia para analizar las condiciones en las que se encuentra este sector de la población en el tema del acceso a los derechos a la salud. A diario las mujeres desempeñan diferentes funciones que son vitales para el desarrollo de sus familias y de la sociedad en general, sin embargo de todos sus roles, tanto como esposas, compañeras, hijas y sobre todo madres, uno es fundamental para el bienestar tanto de ellas como de sus familias: la construcción de la salud.
La salud es el más alto estado de bienestar integral, físico, mental y social que se puede obtener en cualquier situación y a pesar de todas las adversidades diarias, la educación y la implementación de hábitos saludables son las estrategias para lograrlo, acciones que deben tener como principales protagonistas a las mujeres.
Lo cierto es que aunque muchos programas promueven la salud de las mujeres y tratan de concientizar sobre la importancia de diagnosticar y atender a tiempo problemas que son en muchos casos mortales, sobre todo los relacionados con la sexualidad. El comportamiento y la respuesta de este sector de la población sigue siendo muy pobre.
Según datos del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, en El Salvador uno de los principales problemas de salud pública es la elevada tasa de mortalidad materna, para el año 2010 el país ya había alcanzado una tasa de mortalidad materna del 51.8% por cada 100 mil partos, en la actualidad se están impulsando programas que promuevan acciones integrales con enfoque de género a fin de mejorar la atención materno perinatal, fortalecer competencias de consejería en planificación familiar y prevención, y manejo de problemas de alta importancia como cáncer de cuello uterino y de mama.
Todas las enfermedades relacionadas con las mujeres se pueden prevenir, si cada año se realiza una visita al médico para que mediante una revisión general se puedan detectar, atender, controlar o curar a tiempo, evitando así, no solamente la muerte prematura de mujeres productivas y muy necesarias, sino todos los problemas adicionales que conlleva el que las mujeres tengan que abandonar sus funciones familiares, laborales y sociales.
En este mes CIDEP, saluda a todas las mujeres que trabajan por el desarrollo de su familia y del país, a la vez que hacemos un llamado a todas y todos para garantizar condiciones de salud dignas e integrales a mujeres y niñas, tomando en cuenta que la prevención y la detección temprana de enfermedades son un arma poderosa para contrarrestar cualquier mal que les pueda afectar a ellas o a sus familias, ya que toda mujer tiene derecho a la salud, a vivir con tranquilidad, sin violencia, con atención digna y con el pleno ejercicio de sus derechos humanos.



