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DiarioCoLatino.com
El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 16/09:13 h.

Jueves, 16 de Febrero de 2012 / 07:54 h

Dúo de tambores japoneses, noche de ecléctica musical

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Kenny Endo

Texto Néstor Martínez
Editor Trazos Culturales
Fotografía Rodrigo Sura

¿Concierto de tambores? ¿Quién va a un concierto de tambores? Pues la fecha me la recordó el fotoperiodista Rodrigo Sura, ¿vas a ir? Tal vez, desfilando por mi mente varias personas a invitar. Papá no quiso ir, mi hermana tenía mucho trabajo, así, solo quedó mamá y Clari, mi hija, quien sin dudarlo dijo que sí. Vamos pues. Larga fila esperando para la entrada, japoneses residentes y salvadoreños. Bájate y reserva cupo. Mi hija se nos adelanta. Entro a la fila y alguien dice que por eso estamos como estamos, volteo y les presento a mamá y les digo que antes envié a mi hija para reservarnos el cupo. La fila avanza entre bromas. Mirá a lo que me has traído, dice una jovencita. Te va a gustar, es la respuesta. Nos sentamos a medio teatro, mamá dice que así no nos asustaremos cuando suenen los tambores que esperan en el escenario. Me levanto en busca de agua, ¡Uf, qué calor! y allí está Yoko Tsujimoto, con una cámara al hombro, nos saludamos, ¿dónde está sentado? Allí, con mamá y mi hermana. Venga. Me lleva a la zona exclusiva, justo frente a los tambores para complacencia de mi hija y mamá. Aquí no se va a dormir, bromeo.

Miles y Kenny Endo

Primer llamada. El teatro Presidente empieza a llenarse. Contestamos las preguntas de una encuesta. Segunda llamada. Tercera llamada. No video, foto sin flash. Celular apagado. Yo lo pongo en vibrador. Silencio. Empieza el concierto. Kenny Endo ataca un tambor en forma de reloj de arena con los gruesos y experimentados dedos de su izquierda. Atrás de él Miles Endo, acompaña el ritmo acariciando un gigantesco tambor. Ese diálogo de tambores, a veces, pausado, a veces raudo, otras violento, suavizado con una flauta o con un caracol, se mantendrá en todo el concierto. Retumba la sala. Tambores clásicos tradicionals, danza tradicional del león, girasol, Misaguchi Yabusame, Nidan Uchi. ¡Aplausos, vivas, ovación! Un concierto bárroco, clásico, ecléctico, un paseo sobre aquellos paisajes japoneses que vemos por cable o en fotografías. El ánimo de la gente está encendido, previo al delirio de  una sorpresa.

Miles Endo

El intermedio. Claridad, Moonwind (Tsuki no Kaze), soundscapes siméticos (me encanta)  ¡qué concierto! Segunda parte con obras de Kenny Endo. Una pausa, entran a escena una marimba, tambores de origen local, una guitarra, un bajo, son músico del Ballet Folclórico Nacional... arrancan... ¡El Carbonero con tambores japoneses! Los tambores locales dialogan ahora con los japoneses... el público delira... ovación... Kenny y Miles sonríen satisfechos de la sorpresa... se asoma un pitero... de nuevo la marimba suelta sus tonos... entra en acción el pitero ¡El Torito Pinto con tambores japoneses! la gentge acompaña el ritmo con las palmas, Delirio.... ¡Uf! Todos saludan... parece el fin... pero falta el Sonido del Espíritu... fin... ¿fin? otra ovación, Kenny y Miles se retiran, la gente no. Regresan y no obsequian con un broche de oro. ¿Sabe un cosa? Kenny y Miles... ¡no son japoneses!

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Trazos Culturales



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