TeleSUR
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, remarcó la posición de su país en contra de la decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) de respaldar un cambio de Gobierno para Siria, iniciativa propuesta por la Liga Árabe (LA).
Esta iniciativa fue presentada ante el Consejo de Seguridad el 4 de febrero pasado y vetada por Rusia y China.
Lavrov argumentó que respaldar esa propuesta podría causar el incremento de la violencia en ese país.
Cuando desde el Consejo de Seguridad "se exige un cambio de régimen como precondición (para la solución del conflicto), ese es un camino seguro para la guerra civil", afirmó Lavrov en una rueda de prensa, realizada en Viena con su homólogo austríaco, Michael Spindelegger.
Consideró que se deben "sentar a todas las partes del conflicto sirio a una mesa de negociaciones" para buscar un acuerdo y evitar más víctimas.
"Hay que parar la violencia, venga de dónde venga. Somos contrarios a una intervención extranjera y creemos que el problema debe ser solucionado con un diálogo inclusivo" de todas las partes implicadas en el conflicto, subrayó.
El diplomático reclamó que "algunos opositores se niegan a ello, eso sólo puede llevar a la pérdida de más vidas humanas".
El jefe de la diplomacia rusa aseguró que este jueves se reunirá en Viena con el ministro de Exteriores francés, Alain Juppé, para tratar la situación de Siria y las últimas iniciativas de Francia al respecto: crear corredores humanitarios para asistir a la población civil en las zonas donde se han producido supuestas masacres, iniciativa que fue presentada este miércoles ante el Consejo de Seguridad.
Sectores opuestos a Bashar Al Assad han emprendido una campaña de violencia en el país desde marzo pasado, para desestabilizar el sistema de gobierno.
En ese sentido, se han registrado múltiples atentados con explosivos e intentos de incursión de irregulares desde la frontera que comparte con Túnez. Estos hechos han causado decenas de víctimas mortales y pérdidas económicas.



