El coronel retirado Mario Adalberto Reyes Mena, sale de la Fiscalía de Chalatenango. Foto Diario Co Latino/Cortesía.
Guillermo Martínez
Redacción Diario Co Latino
La Fiscalía General subrregional de Chalatenango citó al coronel retirado Mario Adalberto Reyes Mena, para que rindiera declaración como parte del seguimiento que se le da al caso de la desaparición forzada de las hermanas Ernestina y Erlinda Serrano Cruz, durante un operativo militar realizado entre mayo y junio de 1982, denominado «Operación Limpieza».
De acuerdo a representantes de la Asociación Pro-Busqueda, el militar retirado participó en este hecho y ha sido llamado por la fiscalía para que colabore con las investigaciones.
En la entrevista Reyes Mena negó haber participado en los operativos militares que se realizaron en el sector y además dijo desconocer la campaña denominada «Operación Limpieza».
Este proceso se da como parte de las medidas de reparación establecidas en marzo de 2005, por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en contra de el Estado de El Salvador, que establece que “debe investigar y sancionar a los responsables y efectuar una búsqueda seria de las víctimas».
Por su parte el Ricardo Gómez, abogado de las víctimas considera importante que la Fiscalía reabra el caso de las hermanas Serrano Cruz, que ha estado archivado durante un largo periodo. «Lo que procede luego de esta etapa, es que la diligencia pase al Juzgado de Primera Instancia de Chalatenango para que la jueza haga la valoración al respecto y darle continuidad al proceso» , mencionó el querellante.
Esther Alvarenga, encargada de comunicaciones de la Asociación Pro-Busqueda, dijo que la sentencia hecha por la CIDH, obliga a profundizar en las investigaciones en este caso y otros en los que están involucrados todo el universo de las niñas y los niños desaparecidos. Además de hacer cumplir los mandatos hechos por el tribunal internacional.
En el operativo donde desaparecieron las hermanas Serrano Cruz, participaron los batallones Atlacatl, Belloso y tropas de la 4a. Brigada de Infantería, junto al destacamento militar No. 2 de Sensuntepeque, apoyados por artillería y aviación. Este hecho fue conocido como «guinda de mayo», en el sector del cantón los Alvarenga, jurisdicción de Nueva Trinidad, en Chalatenango.
Los familiares de las hermanas desaparecidas y la Asociación Pro-Busqueda, exigieron que se den cumplimiento a lo estipulado por la CIDH, con el fin de buscar de alguna manera una reparación de tipo moral y hacer justicia en este caso, que después de 28 años de haber sucedido y de 7 años que la Corte Internacional dio su veredicto contra el Estado de El Salvador, hasta el momento no se han realizado hechos concretos que den con el paradero de las víctimas y se castigue a los culpables.



