Editorial ARPAS
El rol de los medios en los procesos electorales es de primera importancia, tanto así que lo transparente o intransparente de dichos procesos depende mucho de la calidad ética de las coberturas periodísticas y del grado de profesionalismo mediático.
Y en El Salvador algunos medios, sobre todo los vinculados a la derecha, contribuyen más a la intransparencia que a la transparencia. Lo confirman ejercicios de observatorio de medios realizados por comisiones internacionales de observación electoral y por universidades locales, según los cuales esos medios se inclinan a favor de algunos partidos o candidatos en detrimento de otros.
Así, los medios en cuestión manipulan información, distorsionan los hechos y tergiversan la realidad. Una práctica común es asumir una actitud acrítica frente a las propuestas de los partidos de derecha y transmitir su propaganda disfrazada de información noticiosa.
Y esto lo estamos viendo en la actual coyuntura electoral. Por ejemplo, los medios de derecha no cuestionan propuestas como el certificado de salud que plantea ARENA o la moción sobre la pena de muerte que proponen los ex areneros de GANA, aún cuando una busca privatizar la salud y la otra contradice los principios cristianos que sus mismos impulsores suelen invocar en forma demagógica para conseguir votos.
Esos medios tampoco cuestionan la falta de solvencia moral de los partidos y candidatos que habiendo estado en el gobierno no resolvieron los problemas que ahora prometen resolver.
Por eso la población votante debe exigir a esos medios que contribuyan a la transparencia del proceso electoral, y no a la intransparencia.
Contrario a la negativa actuación de esos medios, la Red Informativa de ARPAS y cada una de las radios socias intentamos realizar una cobertura periodística que contribuya a la transparencia de las elecciones de marzo próximo.
Para eso nos proponemos dos grandes tareas. La primera es informar objetivamente sobre el proceso electoral a fin de orientar a los electores sobre dónde votar, cómo votar y para qué votar.
Y la segunda es aportar información crítica sobre los candidatos y propuestas: los intereses que defienden los partidos políticos y la trayectoria de los candidatos, porque la población debe saber qué hay detrás de las caras bonitas y conocer la viabilidad real de las seductoras promesas.
Desde los espacios informativos, desde el programa participativo que iniciamos hoy y desde todo nuestro trabajo informativo y educativo nos enfocaremos en este esfuerzo, con el cual esperamos contribuir al voto informado y conciente porque el voto popular debe ser para conseguir cambios estructurales, y no para mantener el estado de cosas impuesto por la minoría rica que ha espoleado el país desde siempre.



