Este día da inicio la campaña electoral en los 262 municipios, con la variedad de partidos políticos en la contienda, pero, principalmente por la variedad de candidatos y candidatas.
Las elecciones de concejos y alcaldes, contrario a la de diputados, donde hasta esta elección prevalecía solo la bandera del partido, el candidato hace generalmente la diferencia.
De ahí que los ciudadanos y ciudadanas no solo tendrán la oportunidad de decidirse por el partido, sino por la trayectoria del o la candidata.
Por supuesto que los votos duros, los votos militantes, por principio vota al partido, a su bandera, pues confían en su instituto político al escoger a los candidatos. Los que no tiene partido como tradición, se decidirán por el o la candidata y por la oferta electoral.
Y como en otras elecciones, las campañas más fuertes serán las de San Salvador, que se ha vuelto, un terreno en disputa desde siempre. Algunos analistas creen que ganar la alcaldía de San Salvador, no solo contribuye a la acumulación electoral para el partido sino que catapulta al ganador como candidato presidencial posteriormente.
En el caso del FMLN, que mantuvo la Alcaldía de San Salvador por espacio de 15 años, que no le sirvió para que alguno de sus alcaldes se convirtiera en Presidente de la República, busca recuperarla tras perderla en 2009.
El candidato escogido por el FMLN para hacerse de la Alcaldía es Jorge Schafik Handal, hijo del legendario revolucionario Schafik Jorge Handal.
Handal ha tomado su candidatura, como lo hace todo histórico militante del FMLN, como una misión a cumplir; no como algo personal sino en beneficio de la población, de allí su dedicación completa, desde finales del año pasado, por lo que tuvo que pedir permiso en la Asamblea Legislativa.
Desde el principio, Jorge Schafik ha sabido que la misión es delicada, pero no imposible, y su acercamiento por las visitas casa a casa, no solo ha preocupado al candidato y actual alcalde Norman Quijano, sino a toda la maquinaria de la derecha.
La guerra de encuestas, o mejor dicho, la estrategia de las encuestas como arma electoral, han estado a la orden del día.
De ahí que no debe extrañar al electorado que una casa encuestadora le da casi el 70% a favor al candidato de derecha y casi nada al candidato del FMLN, mientras las otras hacen su números de estira y encoge, pero con la superioridad para el de derecha.
Es, si se hace un pequeño esfuerzo de racionalizar la disparidad de las encuestas, inconcebible que la diferencia de una y otra encuestadora llega a ser hasta de un 30%.
Si las encuestas tienen una base científica, pues sencillamente no encaja nada. Si, la misma tiene una función política, a favor de uno de los candidatos, pues entonces si tiene algún sentido.
Obviamente, a un candidato como Handal, y cualquier candidato del FMLN, no se va dejar amilanar por las encuestas, sobre todo, si tiene claro de la misión y del votante histórico capitalino. Además, por supuesto, el tramo de la campaña electoral que inicia este día y termina el 11 de marzo.
Cada capitalino y capitalina de izquierda, tiene la obligación de convertirse en propagandista y agitador, a favor del candidato del Frente, porque los revolucionarios, nunca se sientan cómodamente a esperar qué sucede, siempre quiere ser parte de la historia. Este es el momento.



