A DOS AÑOS Y MEDIO del histórico cambio en el Gobierno Central, que en esencia implicaba para miles y miles de salvadoreños y salvadoreñas un cambio importante en la forma de gobernar y por ende la esperanza de cambios sustanciales en la sociedad salvadoreña con un modelo diferente al de los gobiernos de derecha, observamos un fenómeno muy particular en el ISSS.
Al inicio de la gestión de las autoridades, esperábamos el acercamiento hacia los trabajadores del Seguro Social y que nos presentaran los ejes estratégicos de trabajo que servirían de base para su labor en estos próximos años. Todo esto con el ánimo de buscar la participación de los y las trabajadoras de la institución interesados en hacer valiosos aportes que como trabajadores de salud consideramos valiosos por encontrarnos a diario expuestos a muchas necesidades para el adecuado desarrollo de nuestra labor asistencial.
Lamentablemente los acercamientos poco o nada se verificaron y, por ende, los entendimientos entre las partes involucradas en le quehacer del ISSS jamás nos hemos reunido como tales para aportar , o al menos establecer políticas que orienten un Plan de Trabajo para el ISSS que nos permita visualizar hacia dónde se dirige la Institución y cómo se resolverán los graves problemas heredados de las anteriores administraciones, los que tampoco conocimos enteramente. Por el contrario, en este período hemos presenciado en el ISSS situaciones que causan profunda preocupación a los derechos habientes y a los trabajadores de la Institución, sin que se vislumbre una solución real a los graves problemas que continúan presentes en la institución.
El ISSS heredó de las administraciones anteriores graves problemas que actualmente continúan presentes y en algunos casos se han profundizado, tal es el caso del grave desabastecimiento de medicamentos, que a pesar de la propaganda de un nuevo programa de entrega de estos mismos, sigue habiendo una mala coordinación entre la compra, la distribución y hasta en la utilización, normativa ( exclusión de algunos de los medicamentos del cuadro básico) y prescripción de los mismos.
El interminable calvario de los pacientes, sumado al gasto económico que les significa el buscar proveerse de sus medicamentos en las farmacias del ISSS parece no tener expectativas de solución, puesto que el desabastecimiento de medicamentos persiste y no se sabe de una iniciativa REALISTA de las autoridades en buscar una solución a corto plazo.
Otro problema que aún no parece tener expectativas de solución, consiste en el largo tiempo de espera que debe soportar el derechohabiente para pasar consulta o ser intervenido quirúrgicamente en el Seguro Social, y para el que no se cuenta con un proyecto de solución que agilice la atención a las y los usuarios. Esta situación parece estar condicionada por la sobrecarga de trabajo que ya sufren las y los trabajadores del ISSS, especialmente el personal médico y de enfermería, de áreas tan criticas como las UNIDADES DE EMERGENCIA de las distintas UNIDADES MEDICAS y HOSPITALES, que con crear una política de PUERTAS ABIERTAS DE ATENCION en estas unidades, se hallan realizando una diversidad de tareas bajo la mirada inquisitiva, la mayoría de las veces, de jefaturas que en algunas unidades aún siguen siendo o han regresado, de la administración anterior (gobierno). Esta última situación ya ha sido denunciada por SIMETRISSS en múltiples ocasiones ya que no es sobrecargando a los trabajadores como se acortaran los tiempos de atención a los usuarios.
El modelo de atención del ISSS continúa siendo esencialmente curativo y poco solidario, con escasa proyección en planes de prevención aún con sus propios derechohabientes, en especial con la población infantil.
El sindicato de médicos del Seguro Social, ha denunciado en el pasado la modalidad de compra de servicios como una práctica de privatización de los servicios de salud. Sin embargo las nuevas autoridades no han hecho nada por cambiar esta situación. Por el contrario la han fortalecido, pues seguimos observando que continúan comprando servicios profesionales de médicos, servicios de laboratorio y gabinete, servicios de alimentación y lavandería. Incluso se compra el servicio de un laboratorio privado para que realice el control de calidad de los medicamentos, lo que deja en evidencia que las nuevas autoridades no han hecho un esfuerzo real y claro por fortalecer la parte pública sino la privada, con el agravante de que no se han realizado esfuerzos hacia la integración de un Sistema Único de Salud.
Esto evidencia una mala utilización de los recursos de la institución, que en lugar de fortalecerla, la erosionan cada días mas en detrimento de la atención, prevención y hasta de beneficios e incentivos al personal que en los gobiernos anteriores no hemos tenido a pesar de que la carga laboral y de atención se ha incrementado, que en este gobierno tampoco se ha tenido la voluntad de realizar en pro de realizar una buena administración y no entregarla a manos privadas con la nueva amenaza de privatización llamada hoy ASOCIO PÚBLICO-PRIVADO.
Exhortamos a nuestra afiliación, al gremio médico del ISSS y a los demás compañeros trabajadores de la institución a formarnos en un solo frente en contra de estas acciones y en contra de la precariedad en la que está cayendo nuestro trabajo en la institución que se encamina en detrimento de los beneficios y la atención que nuestros derechohabientes deben de recibir.
SIMETRISSS



