Ramón D. Rivas
¿A qué le abona al país un relato autobiográfico? ¿Cuál es la razón de la narrativa de un anecdotario en el que se plasma una vida entera, los hechos de una realidad y la consecución de logros personales y familiares? En primera instancia, un texto de esa naturaleza abre la puerta al entendimiento de un individuo, un ser humano que, con más o con menos cualidades, tiene ante sí la posibilidad de recrear su mundo, de ahondar en su memoria y de plasmar años y momentos de toda naturaleza. En el caso del Dr. Jorge Bustamante, esta posibilidad de recreación narrativa cobra mayor sentido cuando, a través de lo que escribe, podemos ir en paralelo con la historia de un siglo, de una sociedad a veces convulsa, a veces cercana a lo cotidiano y a veces llena de vivencias y alegrías. No nos apartamos de la realidad histórica del país, pero sí perseguimos momentos que, en el prisma de la visión de Bustamante, se vuelven más humanos, con matices personales y con la íntegra mirada a las realidades que lo circundan. De Bustamante conocemos su inquebrantable faena profesional, sus logros académicos y sus cualidades humanas. Hoy, sumamos a ello su visión política, su labor desde la Medicina con su especialidad como gineco-obstetra y sus vivencias que pueden dar luces sobre cómo tratar los problemas del país y sobre cómo estos, en el pasado, se lograron resolver. La cualidad más importante de la presente autobiografía es la determinación con la que se concluyen las memorias. Bustamante, con ya la salud flanqueada por motivos de la edad, no cesó en la necesidad de legar su historia. Esa tarea, en la que se vio involucrada su esposa Jean y su amigo el Dr. Mario García Aldana, quien le convenció de la necesidad de escribir sus memorias, cobra sentido cuando presentamos una obra con buen tono, con cualidades literarias y con el tesón del registro histórico: eso, en esencia, es de por sí un gran motivo para calificar esta obra como digna de mención. Pero hay más. A mi juicio, se trata además de un singular documento en el que Bustamante con lujo de detalles va relatando su vida y a su vez, en el ameno relato, contando importantes acontecimientos sociales y políticos del país. Bustamante en este discurso autobiográfico ha sabido, de manera magistral, extraer información para la construcción, de importantes facetas de la historia y cultura nacional. Importante para ello es que Bustamante es nacido y crecido en El Salvador y ha sido ciudadano activo en diferentes momentos sociopolíticos que ha vivido el país, es decir, como alguien que desde su nacimiento ha entrado a formar parte de una cultura y que el pasado, presente y futuro los ha sabido captar como parte del conocimiento de sentido común a través de los esquemas interpretativos del país y su realidad. Y es que Bustamante, sin ínfulas de académico en su historia de vida, describe e interpreta este mundo de sentido común, El Salvador, y el modo como adquiere su bagaje sociocultural y político. Es el medio y su sentido crítico de la vida lo que lo hace ser como es. Es la experiencia personal lo que el lector leerá en las DECISIONES de un salvadoreño con una historia escrita con enfoque biográfico. Y es que en la antropología he aprendido que la historia de vida no puede esquematizarse en un patrón fijo: deberá adaptarse a cada caso específico, a cada vida, a cada contexto. El enfoque biográfico tiene que ser adecuado en cada ocasión, para que resulte un eficiente análogo a la realidad que se aplique y en este caso Bustamante lo ha sabido hacer. Y es que, precisamente, es la historia de vida la que mejor permite acceder a ver cómo los individuos crean y reflejan el mundo social que les rodea. En la historia de vida o autobiografía socioantropológica, para definir la obra de Bustamante, pues eso es, el lector aprender de las experiencias destacadas de la vida de este médico y las definiciones que él aplica a tales experiencias. En su relato presenta la visión de su propia vida que viene a ser, en gran medida, como él mismo describe, una autobiografía común. En las últimas décadas vemos en la academia que la historia de vida está adquiriendo un valor significativo en todo el campo de las ciencias sociales. La historia de vida tiene por derecho propio, un estatus científico determinado, que resulta de importancia para la investigación de la cultura, la sociedad y el arte. Y es que así visto, la historia de vida representa la forma más pura de los estudios descriptivos y Bustamante, quizá sin saberlo, lo logra. Es también importante reconocer en la obra el papel de los otros significativos en su relato, destacando el papel de la familia, los líderes de opinión, más concretamente a través de la “relación nosotros” desde la que capta el mundo social y se tipifican sus contenidos. En la obra se perfila un hilo conductor que relaciona, a través del tiempo, unas experiencias con otras en la vida del escritor. La significación de unos hechos para el comportamiento posterior y las expectativas u objetivos de futuro como hitos marcadores de la conducta a lo largo de la vida, bueno es eso y le da consistencia al texto. Hay en el relato, de principio a fin, una recreación continua y simultánea de los contextos sociales asociados con la persona y su acción social. Y es que sabido es en las ciencias sociales que en lo que respecta a investigaciones de carácter histórico el contexto no puede disociarse de la conducta, puesto que no sólo las condiciona, sino que sirve de clave interpretativa para su comprensión. Bustamante se apoya fundamentalmente en su propia historia o de aspectos específicos de ella, de su relación con su realidad social, de los modos como él interpreta los contextos y define las situaciones en las que él ha participado. Por consiguiente, es un relato de la experiencia individual que revela las acciones de un individuo como actor humano y participante en la vida social y política de nuestro país desde sus primeros años de vida hasta las últimas décadas. La Universidad Tecnológica de El Salvador, una vez más en ese afán de promover el conocimiento de la historia y la cultura de este país, nos entrega este importante legado que sin lugar a dudas no solo viene a engrandecer nuestra bibliografía nacional sino que, a su vez, estamos seguros que el libro será de consulta obligada con las presentes y futuras generaciones. Gracias Dr. Jorge Bustamante por compartir con nosotros los salvadoreños su historia, su vida. TecnoImpreso Editores, octubre 2011. 334 Páginas. San Salvador, El Salvador. C.A.



