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El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 25/07:35 h.

Jueves, 02 de Febrero de 2012 / 09:06 h

Fin del mundo: agenda, profecía o terrorismo religioso

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Lic. Jaime Calderón*

El evento del que más se habla desde tiempos inmemoriales, es sobre el fin del mundo, generado y sustentado por una pléyade de osados investigadores o de religiosos cargados de fanatismos esquizoides que crean pánico y terror humano, algunos supuestos profetas hasta han puesto fechas concretas, y los más apocalípticos han arrastrado a los fieles que les creen y les siguen  sometiéndose a suicidios masivos, cumpliendo al menos, con la intuición de irse al más allá a esperar el juicio que les asegura su salvación, porque de que acertaron sobre sus actos de terrorismo religioso, los deja como los que nunca entendieron nada de leyes y principios universales.


Después de estudios exhaustivos y desprejuiciados de todo, no he encontrado una profecía que se haya cumplido, pero esto es porque quienes profetizan, inteligentemente se cuidan de no comprometerse con fechas, acontecimientos exactos, personajes concretos, lugares precisos, ni nada, como para no hacer el ridículo o quedar como simples charlatanes.


Confirma lo dicho el hecho que en los últimos años ha acontecido una serie de sucesos que han transformado al mundo, porque a raíz de ellos, las fuerzas del mal que detentan el poder han justificado invasiones, genocidios, saqueos descarados, destrucción masiva, contaminación ambiental, amparados en decisiones sesgadas, autorizadas por organismos de mando universal.


¿Se predijo el holocausto realizado por Hitler contra millones de judíos? ¿Alguien visionó las atrocidades cometidas por los Estados Unidos contra Hiroshima y Nagasaki? ¿Alguien predijo la supuesta voladura de las torres gemelas? ¿Quién profetizó las invasiones y derrocamientos de gobiernos en el medio oriente o las guerras de extermino en países asiáticos y africanos? Y de tantos otros eventos que significaron giros y cambios universales de mucha trascendencia, es hasta después que ocurren los hechos cuando aparecen muchos cínicos y oportunistas que dijeron haberlos predicho.


A la luz de lo bíblico, es lógico que no encontremos respuestas concretas a los grandes sucesos universales, y esto es así porque en la visión geográfica del mundo, lo bíblico se circunscribe a un lugar y tiempo especifico del ahora medio oriente, donde se desarrolló la historia, conocida en el nuevo continente hace apenas 512 años, con la llegada de los españoles.


De la misma forma en que trato la visión del mundo bíblico, respecto a lo espacial, circunstancial y temporal, debo tratar el fenómeno maya, según las predicciones de unos iluminados del siglo veintiuno, que han creado pánico en todo el planeta,  ya que tergiversan gráficas y glifos mayas, cuando nuestros ancestros nunca insinúan el fin del mundo, solo describen el fin de sus cuentas debido a la visión de su entorno y su capacidad de medir y precisar la longitud del tiempo infinito.


Lo que si es científicamente probable, es que los mayas justificaban sus migraciones a cada séptima aparición de un cometa llamado Ikeya Seki, bautizado así por sus descubridores japoneses Kaoru Ikeya y Tsutomo Seki, quienes lo identificaron en su última aparición entre octubre y diciembre de 1965, lo que indica que su próxima aparición sucederá en esos meses del año 2.115, o sea dentro de unos 107 años.


Los mayas emigraban cada 1050 años, y lo hacían a lugares más seguros, dejando el cuido del culto, la extensión de la sabiduría divina, el cultivo de la milpa y la conservación de sus templos en manos de quienes enfrentarían las vicisitudes originadas por este cometa y si las cuentas de su aparición se inician en el año 4935 a.c. significa que la siguiente gran migración sucedería en el año 2785.


El Ikeya Seki es cinco veces más grande que el planeta mayor de nuestro sistema, y pasa a millones de kilómetros de nuestro mundo, provocando trastornos en el clima, descongelamiento de polos, liberación de energías que generarían inundaciones, terremotos, erupciones volcánicas y otra serie de fenómenos naturales de trascendencia humana, y considerando que nuestra luna incide en las mareas y en algunos actos humanos, imaginemos que desastres provocaría tremenda masa extraterrenal.


Para los mayas este cometa se llamaba Yuma Netziut Kuk Yaxum, o “Señor arruinador de la cola del Quetzal” en el mundo esotérico es conocido como Hercólubus y descrito en el libro Revelaciones de la Biblia como el cometa Ajenjo.


Parece ser que todo lo que está escrito como profético, no es mas que una agenda que alguien en el mundo tiene por cumplir o bien se queda como una intuición profunda de suposiciones de cómo sería el mundo sobre la lógica de lo que se tiene o se vive en el momento, para lo que no es necesario ser profeta ni iluminado.


* Director del Centro de Investigación Cultural y Artística Razamaya


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