Bruselas/AFP
La Unión Europea debe conseguir hacer pagar por la contaminación, con motivo de la cumbre de Rio+20 organizada en junio por las Naciones Unidas en favor de un desarrollo sostenible, afirmó la comisaria encargada del Clima, Connie Hedegaard.
Los europeos deben adoptar una posición común para esta conferencia internacional y Connie Hedegaard desea personalmente "la adopción de una decena de acciones concretas para defenderlas".
"Debemos absolutamente tener alguna cosa que permita el cambio inmediato de los comportamientos" al final de la conferencia Rio+20, insistió Hedegaard en una rueda de prensa.
La comisaria abogará por establecer un costo por la contaminación. "La Comisión debe intentar hacer que la contaminación cueste más cara", afirmó.
La UE ya ha sido criticada por haber impuesto a las compañías aéreas el pago de una parte de sus emisiones de CO2. Hedegaard, con sus tomas de posición, quiere seguir combatiendo a los contaminadores.
"El precio del CO2 es demasiado bajo", estimó, confirmando su intención de hacer adoptar medidas para subirlo. EL hecho de que los permisos para contaminar escaseen en el mercado europeo es uno de los medios para alcanzar esos fines, según ella.
Connie Hedegaard, que sabe que esta batalla será difícil, viajará a India del 2 al 4 de febrero para reunirse con la ministra india del Medio Ambiente, Jayanthi Natarajanee, con quien había tenido una fuerte discusión en Durban (Sudáfrica) acerca de los términos de un eventual acuerdo de lucha contra el calentamiento climático, en la perspectiva de 2015.
Connie Hedegaard participó en la redacción de un informe entregado el lunes al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, sobre el desarrollo sostenible.
"De aquí a 2030, el mundo necesitará al menos 50% más de alimentos, 45% más de energía y 30% más de agua", recuerda el texto.
"Si no logramos resolver el dilema del desarrollo sostenible, corremos el riesgo de condenar a 3.000 millones de personas a una vida de pobreza endémica", advierten sus 22 redactores.
El informe formula 56 recomendaciones muy generales, como "duplicar la productividad reduciendo de manera draconiana la utilización de los rercursos", "incorporar los costos sociales y medioambientales en la regulación y los precios de las mercancías", e incitar a invertir en el desarrollo sostenible.
"El mundo debe ahora decidir lo que cuenta hacer con este informe: o bien lo archiva en una gaveta o lo toma como una seria señal de alarma", advirtió Connie Hedegaard.
"Ya va siendo hora de que los dirigentes del mundo entero se pongan de acuerdo sobre las cosas que permitan acciones inmediatas", insistió.



