Por Marion Thibaut
París/AFP
La ola de frío que azota Europa podría ser devastadora para los cultivos, sobre todo los de trigo y colza, muy avanzados este año tras un comienzo de invierno muy suave, e influir en los precios, que subían con fuerza este martes.
"Los mercados ya están en alerta roja", según Michel Portier, director general de la consultora Agritel.
Después de la sequía en América Latina, dañina para los cultivos de maíz y soja, los mercados agrícolas están ahora inquietos por el frío en Europa.
"Los cultivos están en una fase muy avanzada por la clemencia del otoño y del comienzo del invierno, por lo que la helada provocará muchos daños", añade Portier.
Debido a la clemencia del invierno, algunas plantas tienen hasta dos meses de adelanto sobre su desarrollo habitual.
Toda Europa está afectada por la bajada repentina de las temperaturas. Para el fin de semana, se espera -30°C en Ucrania y Rusia, grandes productores de cereales, -15°C en Polonia y Alemania y -10°C en el este de Francia.
'"Esto no tiene nada de excepcional en febrero, pero el frío llega muy tarde", apunta Edward De Saint-Denis, corredor especializado en cereales en la compañía Plantureux.
En Europa del Este (Alemania, Polonia, Ucrania y Rusia), la situación es crítica en algunas regiones, ya que la capa de nieve, que funciona como una defensa natural contra la helada, no es suficiente para proteger con eficacia los cultivos.
Los especialistas estiman que tras un otoño muy seco en Ucrania, la situación podría ser dramática para la producción de trigo, que podría caer hasta un 30%.
Los expertos temen en particular por la colza y el trigo duro, que son más sensibles al frío.
"Los primeros afectados serán los países importadores, y en particular los del Magreb, que consumen como alimento de base mucho trigo duro, y podrían ver los precios dispararse", según Portier.
Para los expertos, que temen una reedición de los disturbios de 2008 provocados por el alza de los precios de los alimentos, la situación es seria.
"Aún es muy pronto para pronunciarse, pero la situación es peligrosa y existe un riesgo de que el contexto se tense este año", explica De Saint-Denis, que menciona en paralelo las incertidumbres sobre la situación norteamericana.
A causa de un tiempo muy seco en las llanuras de Estados Unidos y Canadá, la primavera tendrá que ser lluviosa, o de lo contrario los cultivos correrán peligro.
Con todo, habrá que esperar al final del invierno boreal o incluso mayo o junio para tener una idea exacta de los efectos de la actual ola de frío.
En un mercado europeo muy activo este martes, los precios del trigo subieron con fuerza.
Hacia las 17H00 GMT, el precio de la tonelada de trigo aumentaba entre 5 y 7 euros para las entregas de este año, a 216 euros para el mes de marzo.
A la misma hora en el mercado norteamericano, el bushel de trigo se apreciaba 16 centavos, a 6,6125 dólares.
Por su lado, el Banco Mundial, atendiendo a las escasas perspectivas de crecimiento económico en los países desarrollados, se mostró este martes optimista y consideró que los precios de los alimentos deberían continuar en 2012 la tendencia a la moderación observada a finales de 2011.
Sin embargo, el vicepresidente de la institución encargado de la reducción de la pobreza, Otaviano Canuto, dijo en el comunicado que "debemos ser vigilantes. Los precios de ciertos alimentos siguen siendo peligrosamente elevados en ciertos países, exponiendo a millones de personas al peligro de la malnutrición y el hambre".
La institución con sede en Washington ha observado un alza del precio del maíz de 117% en Kenia y de 106% en México entre diciembre de 2010 y diciembre de 2011.
El índice de precios de alimentos establecido por el Banco Mundial bajó 8% en el cuarto trimestre del año pasado, aunque se mantuvo un 24% por encima de la media de 2010.



