Rafael Cabrera Calderon
Es una lástima que una Ciudad tan importante como nuestra Capital cuente con un Alcalde que desde que asumió el poder, poco le faltó ESCRITURAR la Alcaldía a su nombre ya que por su falta de ética y moral profesional en todos los avisos y recibos de cobro por tasas municipales aparecía su nombre y foto, como también por todos aquellos sitios estratégicos de la capital y lugares históricos aparentando ser el dueño de la Capital.
Pero recordemos que la falta de Moral Profesional se dejó ver en cuanto tomó el Mando Edilicio; despidió a un aproximado de 215 empleados y trabajadores y meses después despidió a otra cantidad de trabajadores, dándose el lujo de CONTRATAR a Personal de su Partido Político con Jugosos Salarios y cuadruplicamos la Seguridad Policial que se conoce como CAM.
En su corto período como Alcalde inició algunos Proyectos ornamentales “talando árboles en el Parque Libertad y Parque Barrios, pero lo más chocante fue QUITARLER SU BELLEZA NATURAL al Parquecito del Divino Salvador del Mundo y a cambio construyó una plancha de cemento donde de las 10 de la mañana a las 4 de la tarde se convierte en un infiernillo, es decir súper caliente por las altas temperaturas que se viven en la actualidad.”
Pero lo más inhumano, salvaje y cruel ha sido dejar sin “El Pan nuestro de cada día” a miles de vendedores y vendedoras estacionarias y ambulantes quienes desde tempranas horas y por su pobreza recurren al prestamista o al empeño de sus prendas para poder comprar algunas mercaderías y comercializarla entre la población la que ya está acostumbrada a este tipo de operaciones comerciales o sea el Comercio Informal, y siempre con su postura negrera dio el tiro de gracia a todas las ventas de la Calle Arce y sus alrededores y posteriormente borró del mapa a pequeños negocios cercanos a los Hospitales y otros sitios que el considera históricos, pero lo más grave sucedió en el mes de Diciembre al no permitir la venta informal en zonas como el Palacio Nacional y sus alrededores provocando así “LA AMARGURA DE LA NAVIDAD” a este sector tan importante, porque quiérase o no son nuestros hermanos, son parte de nuestro pueblo y tienen el Derecho Constitucional a ganarse la vida honradamente y precisamente a este sector se refirió uno de nuestros valores literarios en su obra “Pueblo de Héroes anónimos” es decir gente de trabajo que día a día se rebusca para obtener el sustento diario para su hogar, para poder atender la educación y el cuido de sus hijos.
Señor Alcalde Capitalino… ¿Sabe cuál es el índice de pobreza de nuestra nación? ¿Sabe usted que el 80% de nuestra población vive en la extrema pobreza? Si usted desde su acolchonado escritorio con ingresos superiores a los $7,000.00 por mes no se pone sus anteojos para ver, sentir y vivir las necesidades de este sector pobre y humilde que vive en champas o casas de cartón y que necesita trabajar, pero que por su ignorancia no le queda otra que buscar la calle para obtener algunos ingresos Señor Alcalde, ¿Sabe usted que nuestra Constitución Política en su Sección Primera Art. 2 dice: “Toda persona tiene derecho a la vida, a la integridad física y moral, a la libertad, a la seguridad y al trabajo”? ¿Y que El Salvador reconoce a la persona humana como el principio y fin de la actividad del Estado?
¿Qué dice usted señor Alcalde? Ya es tiempo que se ponga su mano derecha sobre su corazón y entone nuestro Himno Nacional “Saludemos la Patria orgullosos de hijos suyos podernos llamar, y juremos la vida animosos sin descanso a su bien consagrar” y recuerde que en cada salvadoreño hay un héroe nacional, y parte de el legado de nuestro Señor Jesucristo fue “Por sus Hechos los conoceréis”.



