Por Yana Marull
Porto Alegre/AFP
Las propuestas de la ONU para la próxima cumbre del desarrollo sustentable Rio+20 son insuficientes y no abarcan la complejidad de la crisis económica, política y social que vive el planeta, dijeron activistas e intelectuales en el Foro Social de Porto Alegre.
La propuesta base de la cumbre de la ONU, que pide una economía verde para el planeta, "prioriza la dimensión económica" y no resuelve la compleja crisis global, denunció la ambientalista y ex candidata presidencial brasileña Marina Silva.
"Vivimos una crisis económica que precisa ser solucionada, una crisis ambiental, y también una crisis social y una de valores, donde las enormes pérdidas acumuladas son compartidas por muchos y los beneficios por pocos", añadió durante la primera jornada de debates del Foro Social de Porto Alegre (sur).
Silva formuló un llamado a cambiar el modelo de desarrollo vigente. "El mundo no resiste el padrón de consumo y producción actuales", enfatizó.
"Todas las definiciones de la ONU son insuficientes", afirmó por su parte el teólogo de izquierda Leonardo Boff, para quien la sustentabilidad "es una cuestión de vida o muerte: tenemos que atender las necesidades de toda la comunidad de la vida, las plantas, los animales, los seres humanos".
Para la activista de la organización Focus on the Global South radicada en Asia Nicola Bullard, el concepto de "economía verde" que la ONU pretende introducir en la próxima cumbre en Brasil "tiene que ver con más expansión del capitalismo y la acumulación de beneficios".
"Los padrones de profunda desigualdad -en el mundo- son grotescos y crecientes. No importa desde qué ángulo se mire, si es de acceso al agua, de expectativa de vida o de mortalidad infantil. Si no nos planteamos el tema de la desigualdad, no resolveremos los problemas", expresó el sociólogo venezolano Edgardo Lander.
Los activistas llaman a la presión social para que los gobernantes adopten compromisos ambiciosos en la cumbre de Rio+20.
"Lo más importante es que nos movilicemos para que se pongan sobre la mesa los desafíos reales del planeta", dijo a la AFP Christophe Aguiton, de la organización ATTAC Francia.
La Rio+20, la cuarta gran cumbre del desarrollo sostenible de la historia desde 1972, debe reunir en junio en Rio de Janeiro a los mandatarios de todo el mundo, llamados a comprometerse con una "economía verde" y social.
El Foro Social de Porto Alegre, que reúne a activistas anticapitalistas, fue convocado para afinar las posiciones de las organizaciones sociales en la Rio+20 y organizar una Cumbre de los Pueblos paralela a la de la ONU.
Presidenta de Brasil defiende otro modelo de desarrollo
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, pidió el jueves en el Foro Social una renovación de las ideas "ante los días difíciles" que vive la humanidad y llamó a la próxima cumbre de la ONU Rio+20 en Brasil a poner en el centro del debate "un nuevo modelo de desarrollo".
"La tarea que nos impone este Foro, como la Rio+20, es desencadenar un movimiento de renovación de ideas y nuevos procesos, absolutamente necesarios para enfrentar los días difíciles que hoy vive una amplia parte de la humanidad", dijo en un evento ante unos 4.000 activistas en Porto Alegre (sur de Brasil).
"Lo que estará en debate en la Rio+20 es un modelo de desarrollo que articule crecimiento y generación de empleo, combate a la pobreza y reducción de las desigualdades, (...) uso sustentable y preservación de los recursos naturales", afirmó Rousseff, que en junio presidirá la cumbre de Desarrollo Sustentable de la ONU que impulsará una economía verde y social.
La mandataria destacó los efectos negativos de la crisis que afecta a los países desarrollados: concentración de renta, aumento de la desigualdad, explosión del desempleo y expansión de la pobreza.
Criticó además las "nefastas" consecuencias sociales de las medidas fiscales aplicadas en algunos países desarrollados.
"El desempleo y la desigualdad social son particularmente crueles cuando se trata de naciones ricas, que conquistaron derechos, y (...) alcanzan prioritariamente a los jóvenes, las mujeres y los inmigrantes", dijo, al tiempo que defendió la opción de algunos países sudamericanos por modelos "progresistas" de reducción de la pobreza.
"La disonancia entre la voz de los mercados y la voz de las calles parece aumentar cada vez más en los países desarrollados, poniendo en riesgo no solo conquistas sociales, sino la propia democracia", el mayor evento de los movimientos sociales del planeta, sentenció, al tiempo que llamó a los movimientos sociales a tener una amplia participación en esa cumbre.



