Herederos del coloniaje que impuso Inglaterra en el siglo XIX, USA busca nichos por todo el mundo; retenidos actualmente por un buen número de gobiernos de Latinoamérica, vuelcan sus fuerzas contra Oriente Medio para asegurarse el petróleo y su explotación por las transnacionales. Ahora, desgastados y con sabor a derrota, USA proyecta – por coyunturas electorales — retirarse de Irán y Afganistán, después de haber causado miles de muertos y haber saqueado en Bagdad sus riquezas culturales. Se burlaron de las Naciones Unidas al invadir Irak con el falaz pretexto de su posesión de armas nucleares y ahora han usado a la OTAN, con la venia de Europa – atenta a aprovechar las colonizaciones — para quitarse de encima a Gadafi que empleaba los recursos de su riqueza petrolera en programas de beneficio nacional (“populismo” cuando esas ganancias no son para las transnacionales). Ahora USA, apoyada en Europa, que no ha perdido su vocación colonial, presiona a Irán con el pretexto de su desarrollo nuclear e imponerle la “democracia” de las transnacionales.
La ONU y la OTAN están siendo instrumentalizadas para dar visos de legitimidad a la intervención en el mundo árabe. El popular derrocamiento del gobierno egipcio ya lo pusieron en manos de los militares, la mano armada que vende sus recursos al postor que a cambio le da a los jefes “migajas” millonarias; y así la “primavera árabe” ya la están marchitando. Y a los que adversan a Israel, como en el caso de Siria, les imponen el desorden y la amenaza de “democratizarlos”.
Latinoamérica sobre aviso
Todo es historia y todo es actual y público; nada no sabido se puede decir. Por eso Latinoamérica está intentando blindarse, pues aunque hay cierto respiro a las intrigas del Pentágono y de la CIA, la dignidad que están demostrando muchos de sus gobiernos, los hace reos de buscar su independencia. Cuba al frente, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua proclaman sus senderos de dignidad, mientras el resto de países sudamericanos y algunos de Centroamérica también los recorren firmes, aunque con actitudes y tiempos diferentes.
Sudamérica es todo un peligro para los colonialistas. Y viene al caso aplaudir la posición de nuestro país al reconocer la legitimidad de las medidas tomadas por Argentina sobre el atraque de buques ingleses en sus puertos. La trabada expoliación de recursos petroleros en algunos países del mundo árabe y latinoamericanos, hacen posible que analistas calificados especulen, que bien puede estar a las puertas, una tercera guerra provocada por USA,
Malvinas, sólo un caso
Los recursos del mundo fueron siempre un motor para la colonización. No bastando el comercio se apoderaron de ellos, encontrando siempre traidores nacionales que daban visos de legitimidad a la depredación. Desde petróleo y diamantes, hasta bananos y madera fueron obtenidos sin pagar a los pueblos dueños, sino comprando a “gobernantes” vendidos que han plagado América, Africa y Asia.
Las Malvinas es uno de los tantos emplazamientos de la Gran Bretaña para instituir su Comonwealth; parte imagen – Canadá, Australia – y parte intervención y apropiación, es larga la lista de fuentes de recursos mal pagados a sus dueños. La historia de las colonizaciones aún no termina y cuando un gobierno intenta usar sus recursos para beneficio de la población nacional, se invade para democratizar y ahora incluso se usa la venia adulterada de la comunidad de naciones, para legitimar los saqueos. USA – y algunos países de Europa escoltando — no duda en preparar el ambiente para una tercera guerra. En América, las intervenciones sufridas en Cuba, Guatemala, Nicaragua, Grenada, Dominicana, Puerto Rico, son la prevención para integrarnos todos al movimiento de dignidad independentista del cono sur.



