Durante la conferencia previa al Campeonato Panamericano Juvenil del 2009, en la foto se puede ver a Sonia Vásquez, quinta de izquierda a derecha, con un uniforme ADIDAS, lo que contradice en parte las acusaciones hechas contra la federación.
Redacción Diario Co Latino
En los últimos días la polémica ha rodeado a la Federación Salvadoreña de Karate (FSK), debido a las acusaciones por parte de un grupo de karatecas liderados por Francisco Ramos, entrenador del Dojo Olímpico de Soyapango, contra Oswalds Mata, ex presidente de la FSK, su junta directiva y la gestión que realizó durante varios años.
Por cierto, ha sido durante la gestión de Oswalds Mata, que ha crecido significativamente el Karate Do salvadoreño.
Y las acusaciones llevaron a que Mata, quien renuncio a la FSK el pasado 11 de enero, volviera ayer al tatami de la federación para defenderse y poner las cosas claras.
Entre las acusaciones de Ramos contra Mata y compañía figuran: malversación de fondos, plazas fantasmas y falsificación de firmas de atletas. Ramos también comentó acerca de actos de indisciplina como alcoholismo por parte de los atletas, sin embargo, al exigir pruebas sobre estos casos dijo no poseerlas por lo que desistió del tema.
Sobre tres acusaciones Ramos dijo a Diario Co Latino tener documentación de respaldo. La documentación habría sido sustraída de la FSK por Sonia Vásquez, atleta, quien fuera secretaria de la Federación y quien acompaña a Ramos en las acusaciones.
Y en lo que más pone énfasis Ramos es la supuesta malversación de fondos que Mata habría realizado en el año 2009, al comprar uniformes de la marca ADIDAS por el valor de $9 mil 292, los cuales supuestamente nunca fueron entregados a los atletas para el Campeonato Panamericano Juvenil realizado en El Salvador.
“Mi hija y sus compañeras tuvieron que utilizar los uniformes con los que entrenaban porque nunca les dieron esos uniformes. Incluso, Jorge Merino, quien aparece en varias fotografías, compitió con el uniforme ADIDAS de los CODICADER 2008”, expresó Ramos.
Aunado a ello, Ramos facilitó una grabación telefónica en donde Mauricio Bran, técnico de occidente, reconoce que no recibió los uniformes en el 2009, sino que hasta finales del año pasado.
Ante esto, Mata, quien fue acompañado ayer por atletas, padres de familia y árbitros, dijo que los uniformes se entregaron y que la información que Ramos posee está incompleta debido a que tienen las facturas de la compra de los uniformes, pero no las paginas en donde todos los atletas firmaron de recibido.
Es más, el ex presidente de la FSK preguntó frente a los medios de comunicación a varios padres de familia y atletas que participaron en la competencia si había recibido los uniformes y estos dijeron que sí.
“Comprar los uniformes y no darlos es una tontera, y tonto no soy porque los uniformes se dieron. Además, hubiese querido robar no lo hubiera hecho así”, expresó Mata.
En el supuesto caso de las plazas fantasmas, Ramos posee una lista, también sustraída de la FSK, en donde se detallan los nombres de 19 entrenadores y de más personal que tiene que ver con la parte técnica. Y entre ellos, hay cinco personas a las cuales Ramos y compañía señalan de devengar salarios y que no trabajan.
Entre ellos, están Miguel Ángel Gamero y René Alexander Aguilar, quienes acompañaron a Mata ayer y justificaron su presencia en la lista.
“Yo trabajo en el Centro Educativo Denver, pero pagado por la FSK, mi función es de masificar el deporte”, expresó Gomero, con carta en mano firmada por el director de dicha institución.
Además, Mata justificó que muchos de los señalados son ex atletas y se les ha dado trabajo porque tiene la capacidad para desempeñar una labor en la parte técnica.
“Para que voy a buscar a gente afuera si acá tengo mucho material por explotar”, expresó el ex hombre fuerte del karate do.
El otro punto que también enarboló Ramos fue la supuesta falsificación de firma de atletas y directivos por parte de Arnoldo Rivas, gerente de la FSK.
“Yo veía que a veces se necesitaba un documento y como no estaban las personas encargadas, él (Rivas) firmaba los documentos”, comentó Sonia Vásquez, quien fungió como secretaria de la FSK hasta finales del año.
Pero no solo eso, Ramos también agregó que Rivas falsificó la firma de Elena Rivera, atleta mayor, y Joel Sánchez, atleta juvenil, para cobrar el estímulo al mérito deportivo que el Instituto Nacional de los Deportes (INDES), otorga a los atletas.
Aunado a ello, según Ramos, ambos atletas gozaban de un estímulo que no merecían debido a que Sánchez tiene más de un año de estar retirado de la FSK y Rivera tiene ocho meses de embarazo, lo cual, a juicio de Ramos, hace que ambos atletas no perciban el estímulo.
“Imagínese, Joel Sánchez recibió estímulo en el mes de diciembre, a pesar de estar retirado desde hace un año y Elena recibe por noviembre cuando ya tenía 7 meses de embarazo. Cómo es eso”, cuestionó Ramos.
Ante ello, Mata dijo que jamás se falsificaron las firmas, incluso el padre de Joel Sánchez desestimó lo dicho por Ramos, a la vez que reveló que fue él (Mata), quien autorizó se le pagarán los estímulos a ambos atletas, por lo que no ve nada rara.
¿La razón del problema?
Mientras por un lado Ramos dice que lo único que buscan es limpiar el Karate Do de las personas que lo dirigen en la actualidad, Mata asegura que son problemas personales los que han motivado el ataque contra él y la federación.
Es más, Mata considera que el problema se desencadenó en diciembre del año pasado, exactamente el 11, cuando la FSK decidió sacar de la selección juvenil a Fátima Ramos, luego de abandonar, sin previo aviso, el Campeonato Nacional de Fin de Año, en el que se definen a la selecciones nacionales.
“Mi pregunta es ¿por qué no lo hicieron antes del 15 de diciembre, sino que hasta después de esa fecha? Ahí pueden ver la verdadera razón de todo esto”, explicó Mata.
Mientras que, Ramos dijo que no es nada personal ni mucho menos pretende llegar a la dirigencia del karate, sino que su objetivo es limpiar el arte marcial de personas que han obrado mal.
Asimismo, dijo que el problema de su hija no influyó, sino que fueron una serie de cosas que venía soportando desde hace unos meses atrás como la discriminación a los atletas pertenecientes a su dojo y el ofrecimiento de alcohol a Sonia Vásquez.
“Yo había soportado varias cosas, pero lo que me reventó es que en diciembre ellos dieron la orden que los atletas que no llevaran su uniforme no podían entrenar. Entonces sacaron a todos mis atletas porque ellos son de escasos recursos y yo se los presto cuando compiten”, expresó Ramos.
Coinciden en un punto
En medio de tantos señalamientos, ambas partes coinciden en un punto y es que agotarán las instancias pertinentes para que todo se aclare.
Por un lado, Mata dijo que ahora pondrían una denuncia por difamación contra Sonia Vásquez, quien apoya a Ramos, en la Corte Suprema de Justicia. Mientras que con Ramos, Mata iniciará una investigación para luego determinar que acciones tomar contra él.
En tanto, Ramos dijo que se avocaran a la Fiscalía General de la República para que investigue en base a la documentación que tienen en su poder.
Y Ramos fue más allá al decir que esta dispuesto a someterse a un detector de mentiras para determinar quien miente en todo este problema.
Por lo que ambos bandos dijeron que agotarán las instancias legales para poner un punto y final a esta situación que ha generado la desatención de lo deportivo.
INDES ya trabaja en la situación
Por su parte, el Instituto Nacional de los Deportes (INDES), por medio Luis Pérez, jurídico de dicha institución, reveló que ya tomaron cartas en el asunto y desde el pasado lunes se realiza una auditoría a la FSK. La auditoría, según explicó Pérez, se realiza por las diversas publicaciones acerca del problema en la FSK y esta determinará qué es lo que en realidad pasó.
Eso sí, Pérez aclaró que no es la primera vez que se da este tipo de situaciones, sino que ya han actuado de manera similar con otras federaciones.



