Sean Murphy, encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos de América, y el General de División, David Munguía Payés, Ministro de Justicia y Seguridad Pública, en el descubrimiento de la placa del nuevo edificio del ILEA.
Roberto Flores
Redacción Diario Co Latino
La Academia Internacional para el Cumplimiento de la Ley (ILEA por sus siglas en inglés), cuenta desde ayer con nuevas instalaciones desde donde podrá capacitar a aplicadores de la ley de toda la región. Desde su instalación en el país, en 2005, han salido cerca de 4 mil graduados de sus puertas, provenientes de 30 países latinoamericanos, un 30% de ellos salvadoreños.
La ILEA en nuestro país ha contribuido a que la lucha contra la delincuencia y el crimen haya pasado de ser un “juego entre policías y ladrones” a convertirse en un sistema de seguridad que responda a las necesidades que demanda la misma evolución de las organizaciones criminales transnacionales, aseguró durante la inauguración el Ministro de Justicia y Seguridad, David Munguía Payés.
La ILEA es una iniciativa proveniente de los Estados Unidos que, según sus impulsores, nace con la filosofía de unir esfuerzos, entre las agencias gubernamentales, instituciones, capacitadores y estudiantes, para lograr una política externa común de aplicación internacional de la ley. Junto a la sede en El Salvador, existen otras cuatro ILEAs alrededor del mundo: en Tailandia, Botswana, Estados Unidos, y Perú.
Las nuevas instalaciones, de acuerdo al Ministro, permitirán mejorar las acciones que la ILEA hace en el país. El funcionario también destacó la evolución en la capacidad de esa academia en El Salvador, lo cual se refleja al comparar el número de graduados de la primera promoción y el de la última: 144 en 2005 y 875 al cierre del año pasado.
Este año, agregó el Ministro, se espera capacitar a unos 1 mil 270 aplicadores de la ley en temas como el combate al narcotráfico, el tráfico de armas, las pandillas y la prevención de delitos en todos sus órdenes, actividades que han ido en constante evolución, añadió.
Esta evolución, dijo, ha obligado a fortalecer las instituciones del Estado que libran la batalla contra el crimen. “Debemos de cambiar la concepción misma acerca de la manera de enfrentar a ese enemigo, en virtud de la complejidad de su accionar”, declaró el Ministro Munguía Payés.
En esta lucha, recordó, no hay recetas mágicas que acaben con el crimen ni se deben de esperar resultados inmediatos. “Debemos estar conscientes que estamos frente a un fenómeno que tiene inclusive causas culturales y muy arraigadas en nuestra sociedad”, aseguró.
Por su parte, Sean Murphy, encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en El Salvador, destacó que la instalación de una ILEA para la región latinoamericana “no podía estar en otro lugar que no fuera El Salvador, un país que se ha convertido en un líder regional en el esfuerzo conjunto por enfrentar el crimen organizado”.
El desafío, agregó, es implementar de manera rápida y eficaz los programas de cooperación entre los países de la región destinados a la lucha contra la delincuencia y el crimen.



