La celebración del 20 aniversario de la Firma del Acuerdo de Paz, que puso fin a más de 12 años de guerra civil, será una fecha inolvidable. Y es que no fue una celebración mas, sino, una de verdadero contenido.
Durante una semana anterior al 16 enero, fecha de aniversario de la firma de la paz, el ejecutivo desarrolló diversas actividades entre académicas y culturales. La Asamblea Legislativa también se sumó a las actividades, con una sesión plenaria solemne y la entrega de diplomas a los firmantes de la paz, y países que dieron su contribución.
Por supuesto, la celebración principal se dio en cantón El Mozote, jurisdicción de Meanguera, en el departamento de Morazán, donde, el Presidente de la República, Mauricio Funes, no solo pidió perdón por la masacre cometida por el ejército en diciembre de 1981, sino que propuso medidas de reparación en favor de las víctimas de la masacre y sus familiares.
La sola presencia del Presidente Funes y su esposa, Vanda Pignato, y su gabinete de gobierno, hacía especial la conmemoración del XX aniversario del Acuerdo de Paz.
El Presidente Funes reconoció la masacre de más de un millar de personas asesinadas por el Batallón Atlacatl, los días 10, 11, 12 y 13 de diciembre de 1981. La masacre abarcó varios cantones y caseríos, encabezados por El Mozote, y seguida por La Joya, Ranchería, Cerro Pando, Los Toriles, Tierra Colorada, Jocote Amarillo, El Pinalito y Cerro Ortiz.
“Y que mejor fecha para revelar esta dolorosa verdad –que algunos han querido ocultar desde hace más de 30 años- que este día tan simbólico”, dijo el Presidente Funes, quien aceptó que este es uno de los actos más importante de su gestión gubernamental y como Presidente de la República”.
“…estoy aquí en El Mozote, para reconocer la verdad y profundizar el camino de la justicia y la paz”, expresó el mandatario.
Los responsables de la masacre, agregó el Presidente Funes, fueron el teniente coronel, Domingo Monterrosa Barrios, su lugar teniente mayor José Armando Azmitia y el jefe de operaciones, Mayor Natividad de Jesús Cáceres, entre otros señalados por la Comisión de la Verdad.
Por lo anterior, el Presidente Funes, en su calidad de jefe de estado y Comandante General de la Fuerza Armada, instruyó a la institución armada “la revisión de su interpretación de la historia a la luz de este reconocimiento histórico”.
De igual importancia fue el llamado que el mandatario hizo a no “seguir enarbolando y presentando como héroes de la institución y del país, a jefes militares que estuvieron vinculados a graves violaciones a los derechos humanos”.
En el XX aniversario de la firma de la paz, los y las salvadoreños, así como el mundo entero, conocen la verdad de lo que ocurrió aquel diciembre de 1981 en El Mozote y caseríos aledaños. Hoy sí, hay respuesta a Doña María Dorila Márquez, que en representación de las víctimas, expresó: “queremos perdonar, pero saber qué y a quienes perdonamos”.



