De acuerdo con la ley, ayer dio inicio, de forma oficial, la campaña electoral para diputados. En términos estrictos, la campaña inició, como en todos los procesos electorales, con aproximadamente un año de antelación, no obstante, es hasta este momento que cada candidato o partido puede solicitar el voto.
Es decir, la campaña adelantada es parte ya de la cultura política de los partidos, y que las militancias, que son una buena porción de la población, también las han hecho suya.
De ahí que, la iniciativa del Magistrado Presidente del TSE, Eugenio Chicas, de regular legalmente los dos momentos de la campaña es de suma importancia, por las realidades políticas, primero, y segundo, para eliminar de una vez por todas las ambigüedades.
La propuesta de Eugenio Chicas es que, cuando el candidato o candidata difunde mensajes en periodos que no sean para la campaña electoral , y siempre que no pida el voto, se tratará de “Comunicación Política”; mientras que, en el periodo de campaña política, es en el momento que se solicita el voto de forma clara y precisa.
Y es en este segundo periodo en el que nos encontramos. De ahí que lo que veremos del candidato o candidata, así como los partidos políticos, es la solicitud del voto, y de paso, dar a conocer sus plataformas políticas.
Hasta hoy, la campaña ha transcurrido de forma normal, sin sobresaltos, y eso es lo que deben procurar, desde las dirigencias hasta el último militante y simpatizante, pues, el periodo de campaña debe ser un periodo para fomentar la educación cívica electoral.
Es cierto que la campaña sucia no estará ausente, como en otros periodos, pero, este Tribunal Suprema Electoral tiene la suficiente autoridad para detener esas campañas cuando rayan en la difamación y lesione la inteligencia del electorado.
Seguramente, las campañas sucias se desatarán en el espacio virtual, a través del twiter o facebook, por lo que sugerimos, a los demás medios de comunicación, tener cuidado con los mensajes que se utilicen como fuentes.
Quizá, es necesario recomendar, que antes de hacer noticias de un mensaje dudoso del Internet, debe buscarse la confirmación por las vías tradicionales de las que históricamente ha hecho uso el periodismo.
Esperemos, pues, que la ciudadanía reciba mensajes oportunos y claros, para tomar una adecuada decisión el 11 de marzo, el día de las votaciones para diputados y alcaldes.
Ojalá, y los votantes se decidan por la continuidad de los cambios que ha iniciado este gobierno, los cuales solo pueden ser garantizados, con la supremacía del FMLN en la Asamblea Legislativa. Así sea.



