ANTIGUA Y MÍSTICA ORDEN ROSACRUZ
Dios de mi corazón, Dios de comprensión: Consciente de que Tú estás en mí y que Tú luz debe ser manifestada, te pido me concedas: HUMILDAD, para reconocer que cualquier mérito o buena acción que ejecute, eres Tú quien la inspira.
DESAPEGO, para disfrutar de todo lo que quiero y poseo, sin permitir que aquello me posea.
TOLERANCIA, para sentir que, en cada ser humano, está presente un hermano espiritual, al margen de su raza, creencias o estilo de vida, que no me compete juzgar.
CONSTANCIA, para trabajar con optimismo en la siembra, sabiendo que de Ti depende la abundancia de la cosecha.
SINCERIDAD, para pensar y actuar según los dictados de mi consciencia, es decir de Tú Voz, que me habla en el silencio.
COMPASIÓN, para entender las debilidades y carencias humanas, reconfortar en el sufrimiento, dar sin condición y permitir que se descubra en cada problema una oportunidad de evolución.
SABIDURÍA, para encontrar mi luz interior y contribuir con mis pensamientos, palabras y acciones a restituir la Luz Mayor en el mundo. ¡PADRE DIOS, ENSÉÑAME A AMAR! ¡Que así sea!



