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El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 26/08:08 h.

Martes, 03 de Enero de 2012 / 12:15 h

Primer caos vehicular de 2012

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Beatriz Castillo
Leonor Cárdenas
David Pérez
Redacción Diario Co Latino

Más de 25 personas detenidas y la remisión de más 30 unidades de autobuses amarillos fue el resultado del desalojo que montó la Policía Nacional Civil (PNC) y agentes de la Unidad del Mantenimiento y el Orden (UMO), en el Bulevar del Ejército, luego que empleados y dueños bloquearan las arterias esta mañana en señal de protesta por el veto presidencial de los decretos  938 y 949.


Según explicó uno de los inspectores que participó en el desalojo, se intentó que los empleados desarrollaran su actividad, bloqueando nada más un carril de la calle que conduce de poniente a oriente y viceversa; sin embargo, los manifestantes se negaron y colocaron cerca de 30 unidades atravesadas, lo que provocó un caos vehicular que duró unas tres horas.


Ante la negativa de los manifestantes se dio la orden del desalojo cerca de las siete de la mañana.  Unos 40 elementos de la UMO procedieron a rosear con gas pimienta y lacrimógeno para que los protestantes que estaban en las unidades se bajaran. Algunos mostraron resistencia por lo que la policía utilizó la fuerza. El operativo duró cerca de 30 minutos. Otros lograron escapar entre las miles de personas que caminaban y observaban el incidente.


“Lo primero que se ha hecho es pasar a la detención de los señores bajo el delito de desórdenes públicos y posterior remitir las unidades de transporte con grúas y con algunas llaves que tenemos a Changallo”, dijo uno de los inspectores, luego del procedimiento.

Incluso, algunos agentes de la División de Tránsito Terrestre tuvieron que ingeniárselas para ingresar a las unidades, recuperar las llaves y mover los autobuses para que el orden regresara a la artería.

El bloqueo de la calle inició a las seis de la mañana. La queja de los empleados y propietarios radicó en el veto presidencial de los decretos 938 y 949.
“Nosotros tenemos que alimentar a nuestras familias y si no nos dejan trabajar cómo”, dijo uno de los empleados de las rutas que prestan sus servicios a empleados públicos, transporte escolar y de empresas privadas.

El Presidente Mauricio Funes vetó los decretos el pasado 21 de diciembre. El mandatario argumentó  que vetó el decreto 938, debido a que es inconveniente, ya que  se quiere establecer  una institución al interior del Vice ministerio de Transporte como la Dirección General de Tránsito Terrestre que no existe en el organigrama de ministerio. Asimismo,  el permiso al transporte escolar que realice “transporte express”, se estaría excluyendo a otras personas que realizan este tipo de servicio de oferta libre, como los servicios contratados, servicios aeroportuarios, servicio de turismo y los servicios ejecutivos.

Oscar Arias, uno de los propietarios de las unidades y quien fue detenido, se quejó de las medidas de la UMO y de la decisión del Presidente de vetar los decretos 938 y 949 que habían sido cabildeados con la derecha en la Asamblea Legislativa y que ahora “los limita a seguir trabajando”.
“Yo lo único que tengo es deudas y si no nos dejan trabajar ¿Qué vamos hacer señor Presidente?”, dijo Arias.

La iniciativa de los empleados y dueños afectó a miles y miles de salvadoreños que tuvieron que caminar varios kilómetros para llegar hasta sus trabajos.
“Ahora nos van a descontar el día”, dijo afligida una empleada de maquila. Argumentó que los dueños no les importa los problemas que se puedan dar en el camino, lo único que les interesa es que el personal ingrese a las siete de mañana para cumplir con la jornada y si no es así proceden a los descuentos.

La PNC reportó que la medida se extendió en seis puntos de San Salvador: Bulevar del Ejército, carretera de Oro, bulevar Constitución, Carretera a Comalapa, carretera a Santa Ana y Troncal del Norte. En todos tuvo que intervenir de igual forma la PNC.

La PNC también informó  que un conductor de un autobús amarillo arrolló a una señora a la altura de Olocuilta, mientras esté se dirigía a formar parte de la protesta de la carretera a Comalapa. La mujer falleció en el lugar según reportaron cuerpos de socorro.

Medidas continuarán
Después de los desalojos a las protestas un grupo de empleados y empresarios se dirigió a Casa Presidencial para buscar un acercamiento con el Presidente de la República, Mauricio Funes, o el Viceministro de Transporte Nelson García.

Sin embargo, después de una hora de espera, personal de casa Presidencial dijo a la comitiva que no sería recibida.
Edgar Argueta, representante de los autobuses amarillos y transporte particular lamentó la decisión y argumentó que ante la negativa de diálogo o crear una mesa, las medidas continuarán.

Según sus datos, son cerca de un mil 500 personas las que se ven afectadas con los vetos de los decretos. Asimismo, argumentó que “no son competencia desleal”. “Que nos digan en que momento andamos detrás del transporte público buscando pasajeros”, sentenció.

Agregó que hasta la fecha no han logrado legalizarse porque el Viceministerio de Transporte le exige muchos requisitos como IVA, crédito fiscal y otras disposiciones que no están muchas veces al alcance de sus posibilidades.

Los cálculos indican que son cerca de 800 unidades las que prestan servicio a empleados públicos, empresa privada y transporte escolar.

Cierre en Troncal del Norte provoca caos vehicular
A la altura del kilómetro 11 de la carretera Troncal del Norte, también fue bloqueado por los autobuses amarillos, originando que cientos de personas caminarán hacia sus lugares de trabajo.

Muchos de los afectados decidieron buscar alternativas para llegar a sus destinos; pues aseguran que si no llegan a sus trabajos no solo les descuentan el día sino también el séptimo.

En pick up, camiones y vehículos particulares las personas se transportaron hacia San Salvador, pues la protesta que duró varias horas, fue diluida por un grupo de elementos de la UMO, quienes según testigos llegaron a desalojar a los protestantes, capturando a siete de estos.

«Fue rápido el enfrentamiento, los agentes llegaron con todo y los hicieron retroceder capturando a unos cuantos de los manifestantes», aseguró Julio Merino, quien además dijo no comprender porqué «los plato rotos los paga siempre quien no los rompe», refiriéndose a los millares de trabajadores que tuvieron que caminar para llegar a su destino.
Mucho de los conductores afectados decidieron apagar el motor de sus vehículos en la carretera, con el propósito de evitar el gasto de combustible y el incremento de las filas de automotores los cuales por más de una hora cubrieron kilómetros de las carreteras de la zona norte del país.


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