La mujer, quien representa el 50% del ente planetario, conocido generalmente como: El hombre.
La mujer, que según el mito sustentado por las religiones machistas, no mereció ser creada por Dios, si no hecha de la costilla del varón.
La mujer, es agredida, ofendida, denigrada de muchas formas, en esta dudosamente llamada civilización moderna o pos moderna si se quiere.
Algunos publicistas utilizan recursos enfermizos proyectando una grotesca imagen de lo que significa feminidad.
Uno se puede formar una idea o intentar un perfil psicológico de los creativ@s de algunas campañas publicitarias.
Es casi seguro que esas “geniales” campañas no vienen de un hombre o una mujer ajustad@s, equilibrad@s o de género bien definido.
Existe una revista, supuestamente para la mujer, en la que todos los artículos y consejos están encaminados a complacer, servir, y satisfacer al varón, la portada misma de la revista nos dice que no es para la mujer, pues no es la fotografía de un apuesto varón, si no la de una bella pero plástica mujer, vestida o semi vestida para agradar al hombre o más bien, convertida en un bonito juguete para él.
El caso de la revista no es único; en un canal internacional, un video mexicano invitando a un casting muestra a las participantes haciéndose daño físico mutuamente para ganar la oportunidad ofrecida, mientras la voz del locutor pondera tales acciones. Así, cierta campaña publicitaria promueve un calzado femenino mostrando a la mujer manipuladora, mentirosa, trivial.
Ya antes, la publicidad de esta prenda despertó la indignación de las mujeres que se respetan así mismas al mostrar a la mujer asesinando o causando daño por la envidia despertada al ver a otra mujer usando ese calzado.
Le mostré este escrito al conocido Juan Vendémela Dundo de la Cabeza y este me preguntó babeando ¿Y a vos que te importa todo eso? Y yo le contesté: ¡Porque tengo hijas, tarado!
CONSTRUYAMOS
UN MUNDO MEJOR.



