Mari Carmen Aponte, Embajadora de los Estados Unidos, en El Salvador, ofrece su discurso de despedida de dicho cargo.
Oscar López
Redacción Diario Co Latino
La todavía Embajadora de Estados Unidos en el país, Mari Carmen Aponte, manifestó que le importa el destino de El Salvador, por lo que aseguró que buscará formas para contribuir con el desarrollo del país, ahora que no ha sido ratificada en su cargo como embajadora.
“Deben estar seguros de que no olvidaré su hospitalidad y la manera en que me recibieron y me trataron” afirmó. La puertorriqueña agregó que por el momento solo se encuentra analizando opciones para continuar apoyando a las comunidades hispanas en Estados Unidos, incluida la población salvadoreña.
Mari Carmen Aponte fue nombrada embajadora de los Estados Unidos en septiembre de 2010, su retiro del país se debe a que el senado estadounidense no dio los votos para que continuará siendo embajadora.
Con 49 votos a favor y 37 en contra, los senadores rechazaron una medida que limitaba a 30 horas el debate sobre la confirmación del cargo, para luego proceder al voto de confirmación de Aponte, quien ocupa el cargo de forma interina desde septiembre de 2010.
Aponte comentó que los procesos que se realizan dentro del senado estadounidense son en algunos casos engorrosos, por lo que no llegan a su conclusión.
“Esto fue lo que pasó en mi caso, donde no se pudo votar por mi confirmación en el pleno del senado”.
Durante su despedida, Aponte dijo que su gestión se caracterizó por buscar el consenso entre los diferentes sectores de la sociedad, con lo que pretendía que los resultados de los programas desarrollados en el país dieran mejores resultados.
Aponte también reconoció el “impresionante progreso que El Salvador ha tenido luego de la firma de los Acuerdos de Paz”.
Asimismo, la aún embajadora reconoció el vínculo de amistad entre los Estados Unidos y El Salvador, “una amistad que va más allá de las transiciones políticas”, aseguró.
Para la embajadora, las visitas al país del presidente Barack Obama y de Sonia Sotomayor, magistrada de la Corte Suprema de Justicia estadounidense, además de la firma del Asocio para el Crecimiento, son pruebas de “lo importante que es El Salvador para los Estados Unidos”.
Aponte aseguró que su país está comprometido en ayudar a El Salvador a desarrollar su potencial económico lo que generará que el país sea un socio más fuerte en los próximos años.
Sin embargo, para conseguir este desarrollo Aponte considera que es necesario reducir el clima de inseguridad que se vive “todos los salvadoreños tienen el derecho de poder subirse a un bus en paz”, aseguró.
De igual forma reconoció los “triunfos” que se han tenido en la lucha conjunta contra el crimen, ejemplificando esto con la incautación de media tonelada de droga en la costas del departamento de la Unión.
Mientras, en el Senado estadounidense nombra un nuevo embajador, en el país fingirá como representante diplomático Sean Murphy, quien se desempeñó como Encargado de Negocios de la embajada estadounidense.



