Liliana Martínez-Scarpellini
LOS ANGELES/dpa
Meryl Streep ha vuelto a alcanzar altas cuotas de atención dando vida a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher en “The Iron Lady”, una actuación por la que muchos dan por seguro que acabará con un Oscar debajo del brazo.
De hecho, la cinta, una mirada personal y política en la vida de Thatcher, se estrena el próximo 30 de diciembre en Los Angeles, en puertas de los premios de la Academia de Hollywood.
De momento, el Círculo de Críticos Cinematográficos de Nueva York ha elegido a la protagonista de “The Devil Wears Prada” como la mejor actriz de 2011 por su representación de la “Dama de Hierro”. Streep también fue nominada por la misma película y en el mismo apartado a un Golden Globe y, por si fuera poco, los principales críticos de cine británicos aplaudieron la interpretación de la oriunda de Nueva Jersey.
Sin embargo, la película ya está creando polémica entre los más fervientes seguidores de la ex mandataria. Los thatcheristas están indignados especialmente por una escena en donde se muestra a la política envejecida y afectada por la demencia y el mal de Alzheimer. La toma muestra el momento en que su ama de llaves la encuentra en la cocina en donde ella cree que se encuentra con su fallecido esposo Denis.
Y es que “The Iron Lady” no solo describe la carrera política de Thatcher desde 1979 a 1990 sino también sus problemas de salud y su declive debido a la enfermedad. Este enfoque disgustó a sus allegados como el parlamentario conservador Rob Wilson, que aseguró estar perturbado por el modo en que fue planteado el personaje, con una Streep que interpretó a una Thatcher frágil que sufría demencia.
Asimismo Michael Portillo, ex ministro de Defensa y aliado de Thatcher, reconoció que se trata de una tremenda obra de arte pero cree que será una cinta controvertida. Portillo aseguro que se sintió incómodo con las escenas en las que se muestra la enfermedad de la política.
Críticas y elogios
La actriz, ganadora de dos Oscar por “Kramer vs. Kramer” y “Sophie’s Choice”, defendió el enfoque asegurando que se trata de una mirada completamente subjetiva hacia Thatcher al final de su vida, retratando la caída y disminución de su poder. Streep añadió que envejecer y sufrir demencia no debería estar asociado con ningún estigma. “La vida es así, es la verdad”, dijo a la BBC.
Streep, de 62 años, confesó tener algunas semejanzas con la “Dama de Hierro”, tales como su firmeza. “Logré interpretarla en el cine con la misma confianza y seguridad en mi misma que aporté a mis anteriores personajes en la pantalla grande”, dijo.
Por eso los críticos británicos no han reparado en elogios para con Streep. Xan Brooks, del diario británico “The Guardian”, catalogó su actuación como asombrosa e intachable, aunque consideró un tanto tonto y sospechoso el conjunto del biopic dirigido por Phyllida Lloyd.
Por su parte, Grant Rollings, del “Sun”, destacó que el personaje de Streep es de una mujer ultrasegura que hacía que muchos hombres se sintieran apocados... Los actuales hombres políticos se reducirían si la tuvieran frente.
La propia Streep manifestó su admiración por Thatcher, pero también confesó que estuvo a punto de rechazar el papel por razones políticas. La actriz, más cercana a la ideología de izquierdas, aseguró que se sentía como parte del otro bando al interpretar a la primera mujer convertida en jefa de gobierno en Reino Unido. “No me gustaban sus políticas ni su forma de hacer política porque mis amigos y yo formamos parte del otro equipo”, indicó.
Al parecer, fue la directora Lloyd, con quien había trabajado anteriormente en la comedia-musical “Mamma Mia!”, quien logró convencerla. Y así comenzó su preparación viendo videos y realizando entrevistas a personajes cercanos a la mandataria.
Streep, que ya cuenta con 16 nominaciones a un premio Oscar -más que cualquier otro actor o actriz- asegura que fue complicado interpretar a Thatcher. “Físicamente fue muy difícil porque estuve por lo menos un 40 por ciento de la película siendo una mujer anciana”, explica.
“Hablé con muchas personas y fue muy interesante porque cada persona tenía una opinión diferente sobre ella. Hablé con personas cercanas a ella y fueron bastante comunicativos sobre sus fortalezas, debilidades y fragilidades, la crueldad que había ahí y como ella tuvo que pagar un precio por esto”, dijo.
Y es que esta historia sobre una mujer que rompió barreras de género y clase en un ambiente dominado por hombres también abarca el precio que trae consigo el tener poder. Con todo, cuenta Streep, una de las cosas que mas le sorprendió de Thatcher fue que la ex primera ministra no tenía cocinero porque quería prepararle la cena ella misma a su esposo.



