Por Néstor Martínez
Editor Trazos Culturales
Suena raro el titular, porque se supone que la Biblia es de superación personal, o debería de ser o... ¿solo es de superación religiosa?
He leído varios libros dentro de esa corriente llamada “superación personal”, unos en prosa otros en poesía, son consejas o experiencias, unas inventadas otras de personajes famosos, que pretenden motivar a quienes los leen a la superación de los problemas personales, a llevar una vida mejor, a relacionarse con los seres humanos, a entrar en la senda del éxito, a superar complejos, en fin a motivar los deseos de superación que supuestamente duermen dentro de nosotros, así que tras leer el libro Mega Crecimiento, escrito por Alex Marvel, (escritor, orador motivacional y experto en comunicaciones, quien ha estado investigando el desarrollo humano por más de diez años y creado programas para llevar a la gente al 100 por ciento de su potencial) y el conocido pastor del Tabernáculo de Avivamiento Internacional, Carlos Rivas, veo que se trata de superación personal desde el punto de vista estrictamente religioso, o más puntual, desde la experiencia exitosa religiosa de Carlos Rivas y el TAI.
Es una historia de éxito, y ese éxito no solo se debe a la iluminación cristiana, sino a la forma en que se materializa un sueño.
"Lo que cada ser humano hace y es en su vida, está motivado por sentimientos y por visiones que habitan su espíritu como embrión de su futuro, aún cuando no siempre es consciente de esa semilla que lleva en su interior, y la percibe inicialmente solo como un sueño", escribe el pastor Rivas, y allí está el planteamiento de su libro, aunque no estoy tan de acuerdo en su convicción de que "los sueños son lenguaje del Espíritu Santo y que solo sueña quien está imbuido por Él". Señor Rivas, yo también sueño y no soy religioso como usted u otros que dicen serlo sin que se les vea en sus actos.
La receta del libro para materializar el sueño, o la fuerza del sueño, es, primero, tener un sueño; segundo soñar en grande, y tercero no amedrentarse si tiene la máscara de imposible, como ejemplo visible de que los sueños se materializan pese a las dificultades, está, el mismo pastor Rivas y la iglesia por él fundada: el TAI.
Esto es el capítulo uno, cuyo objetivo es demostrar que para la superación cristiana no hay imposibles, o al menos no debería de haberlos.
El titular del capítulo segundo no deja dudas en cuanto a su intención: el éxito es fruto de la pasión. Es como enamorarse de una mujer y conquistarla, al menos así lo veo, porque una mujer es un ser humano ajeno a nosotros y decidimos, ellas también, compartir una sola vida, esa decisión fue conquistada con pasión insistente, sumada al optimismo y el entusiasmo, la suma de ello: la energía para cumplir el sueño.
Y hay más ejemplos, desde empresas transnacionales exitosas, producto del sueño de sus creadores, hasta destacados personajes del ámbito religioso que también creyeron en su sueño, fundaron sus iglesias y difundieron la palabra de Dios a millones de personas.
Y de esto se trata al final, y del origen de las palabras del Pastor Rivas, esas de que los sueños son leguaje del Espíritu Santo, y ese lenguaje les ha dicho que la palabra de Dios debe difundirse y esa difusión proviene de hombres que materializado los deseos de Dios, manifestados en una FE en Él inconmovible, seguros de que Dios no abandona los esfuerzos sinceros y tenaces.
Hay más, en este libro de motivación personal-religiosa está toda la estrategia para ser exitoso en la vida, me atrevo a decir, religiosa o no, además de las advertencias para no tropezar en las piedras de la intolerancia y la mentira, en la piedra de la maldad criminal y en la piedra de la crisis económica.
Dice Alex Marvel, que "los sueño son la energía, el combustible, la potencia atómica del éxito, pues ellos nos proponen grandes objetivos que despiertan y potencian una gran motivación de la voluntad. La mayor parte de las personas, desconociendo esa verdad, está enfocada en los problemas rutinarios del día a día que no se toman el tiempo necesario para diseñar la vida de sus sueños y escapar de la mediocridad".
El pastor Carlos Rivas remata dicho pensamiento con estas palabras: "Mira, mujer y hombre que buscas coronar la vida con el triunfo, hacia el cielo que quieres conquistar, y empieza desde ya a construir con los peldaños de las metas obtenidas, la escalera que te conduzca al firmamento", y nos recuerda a Romanos 8:37: "En toda estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó".
"¡Vamos, hombre y mujer de este tiempo, a cosechar el fruto de tu voluntad y el éxito de tus acciones!", es el grito final del pastor Carlos Rivas, y él lo sabe muy bien.
En fin un libro que me motivó a escribir éstas líneas.



