Padre Hilario Contrán, Director de Radio María. Foto Diario Co Latino/ Rosa Campos
Alma Vilches
Redacción Diario Co Latino
El ambiente convulsionado, de crisis y violencia en que está inmersa la niñez y juventud salvadoreña, a criterio del Frayle Franciscano y Director de Radio María, Hilario Contrán, es responsabilidad de los adultos y, sobre todo, de los padres de familia que por muchos años no han inculcado valores morales y espirituales a los niños.
Tradicionalmente los sacerdotes permanecen en las iglesias o seminarios, sin embargo, en este caso especial el padre Hilario Contrán invierte gran parte del tiempo en las cabinas de “Radio María” que se distingue por una programación basada en la fe y exhortando, sobre todo, a las nuevas generaciones a un cambio de vida.
“Trabajamos y hacemos un llamado a la conversión a nuestras generaciones perdidas en las tinieblas y en las sombras de muerte del ateísmo y del materialismo”, afirmó Contrán.
El religioso señaló que este ambiente de delincuencia en que está inmersa la juventud es porque muchos se han alejado de la fe y no creen en los valores morales y espirituales, los cuales deben regir las familias salvadoreñas, y han abandonado las sanas tradiciones católicas como las propias de la Navidad.
“Un mundo, una persona sin Dios está destinada a transformarse en una persona cruel que trata mal y trata de aprovecharse del prójimo, es por eso que hay tanto pecado de secuestro y sobre todo de estafar a los demás, toda esta crisis es porque los adultos no supimos guiar adecuadamente a la juventud, ya que una sociedad sin Dios está destinada al fracaso, a la violencia y a la maldad”, sostuvo.
Al respecto lo que debe hacerse es volver a la moral cristiana, lo que corresponde es educar a la sociedad a no continuar en una vida de pecado, por lo cual hay que volver a una conducta sana, llena de amor a Dios y al prójimo.
Para difundir este mensaje es necesario hacer uso de los medios de comunicación y en especial los de carácter religioso que trasmiten programas dedicados a los niños y jóvenes que puedan estar involucrados en acciones delincuenciales.
Asimismo, la familia juega un papel importante al ser los padres los encargados de fomentar valores morales y espirituales, y “felicitó a todos los medios de comunicación social que se esfuerzan para educar y formar, y sacar lo bueno de cada persona, para solucionar esta problemática no deben imponerse las cosas, sino inculcar acciones positivas”, recalcó.
Según el padre Contrán, las actividades propias de la Navidad, como las posadas, pastorelas y villancicos, permiten a los jóvenes estar alejados de la violencia, pues este tiempo es el momento propicio para un cambio de vida en especial para la juventud, para recordar el nacimiento del Niño Jesús de una forma diferente, más espiritual, dejando a un lado lo pagano.
“La Navidad es el momento oportuno para iniciar una vida en paz, si todos estamos atados a Jesús que es el centro de la vida las cosas serían diferente, porque la Navidad es la expresión del amor de Dios que viene a salvarnos, por eso es necesario volverse al bien, como hombres y mujeres nuevos”, afirmó.
Hilario Contrán manifestó que durante las Posadas se trata de recordar y revivir los acontecimientos religiosos donde José y María recorrieron largos trayectos pidiendo acogida y refugio para que naciera el Niño Jesús, por lo que estas actividades dejan una huella en el corazón de los niños y jóvenes que participan de ellas.
“Al participar de estas actividades propias de la época hay un mensaje para los niños, porque crecen con amor y gratitud hacia el Niño Jesús, la niñez y juventud se transforman en actores de la Navidad”, recalcó.
Es importante apoyar la iniciativa de este sector de la población en involucrarse en actividades navideñas como las posadas, elaboración de nacimientos, villancicos, ya que crea una atmósfera de bondad y misericordia, lo cual ayuda para que la juventud crezca en un ambiente diferente, apartada de la violencia, expresa el religioso.



