La noticia fue fulminante, como fulminante fue el infarto que truncó la vida física, política y social del Doctor Héctor Silva. Muchos, quienes seguían la transmisión en vivo del Canal 10, la televisión estatal, vieron como aquel hombre que con tono afable pero firme se desvaneció de repente y cayó al piso. De inmediato timbraron los teléfonos móviles: ¡Al doctor Silva le dio un infarto! ¡Ya lo llevan al hospital! ¡Ha muerto de un infarto!
En principio, como sucede con toda persona a la que se aprecia o se le admira, no sé da crédito a la noticia ciudadana que se apresta a avisar vía teléfono. Hay que confirmarlo, y una vez hecha la llamada clave, no deja lugar a dudas: la noticia era verdadera. Entonces, no queda espacio más que para pensar en su legado como profesional, político y funcionario.
Conocimos al doctor Silva, cuando era una importante figura política del partido de Centro Izquierda, Convergencia Democrática, al lado de Rubén Zamora, Juan José Martel, entre otros. Por eso es que, durante varios periodos electorales, Convergencia Democrática fue un aliado nato del partido de izquierda, Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.
Y es gracias a esa alianza que el doctor Silva se convierte en el primer alcalde de izquierda de la capital, que gracias a su buena gestión municipal, no solo recibe el apoyo del FMLN, sino de los y las capitalinas, y en alianza con sectores sociales se reelige como alcalde.
Con el doctor Silva se impulsan diversos planes y estrategias de gestión municipal, que incluso, han sido continuadas por el actual alcalde, de derecha, porque representaron una verdadera modernización de la administración municipal.
Fueron en los periodos del doctor Silva, que se dividió la capital en distritos, con lo que se descentralizó el trabajo municipal, y que tanto beneficio le siguen ocasionando a la ciudadanía capitalina.
Fueron en los periodos de Silva, que se inauguró la consulta popular para impulsar programas de desarrollo municipal.
Los capitalinos y capitalinas, principalmente, recordarán mejor el legado del trabajo municipal del doctor Silva siendo alcalde, y aunque también dejó huella como diputado, lo municipal fue lo más importante de su pasado.
Pudo haber sido candidato presidencial del FMLN, pero ante las diferencias y la falta de acuerdos entre las dos tendencias que predominaban en el Frente, en aquel momento, renunció a participar en las primarias del ahora partido en el gobierno.
El Presidente Mauricio Funes le encomendó, en primer lugar, hacerse cargo de las políticas sociales del Gobierno del Cambio, y para garantizarlas, lo colocó como Presidente del Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL).
Desde el FISDL, el doctor Silva impulsó cuatro de los programas sociales más importantes de este gobierno: el de Comunidades Solidarias Rurales y Comunidades Solidarias Urbanas; el Programa de Apoyo Temporal al Ingreso (PATI) y la Pensión Básica Universal para las Personas Adultas Mayores.
Sin lugar a dudas, la pérdida del doctor Silva, será un gran vacío en el gobierno del Presidente Funes.
Descanse en Paz, doctor Silva.



