Caralvá
Entre las 10:00 a.m. y 12:00 m. de aquél día acontece el cabildo de San Salvador, bajo una tensa condición entre españoles americanos y peninsulares.
Momentos antes de elegir a las nuevas autoridades acontece una discusión entre José Matías Delgado y José Rosi (Teniente Coronel, Comandante del Escuadrón de Dragones) que mantiene una posición moderada y es consciente que no solo están en desventaja, sino peligran los españoles europeos en su integridad cuando afirma: “Yo constante dentro de ellos procurando sosegarlos”. Sucede el despojo del mando militar, ordenado por José Matías Delgado: “que dejase el bastón que no quería que la plebe lo tuviese”… Rosi- (responde con una desvergüenzada y que)… “aquél bastón me lo había dado el Rey, y no lo largaría, solo que me quitasen el brazo” … ( y me dejó)
Agrega: “ yo mirando y reparando todos los excesos, y quienes eran”.
Pero el cabildo logró sus frutos:
“…. en donde nombró Regidor a Don Bernardo Arce, de Alcalde de Primer Voto, concurrieron también el Sr. Intendente y todos los europeos ¿pero a qué? A exaltarse en odio público y el pueblo ya no hace peticiones, sino que clama contra ellos…”
Existe un clima de exaltación y el pueblo responde a los españoles europeos:
“de forma que repartido en varios trozos asestan las casas de estos,”
Pero los europeos también claman la violencia: “y los que la noche antes les contuvieron toman empeño particular para reprimirle”.
En estos álgidos momentos José Matías Delgado impone su sabiduría:
“La predicación de su cura y Vicario, la confianza de los españoles americanos y la obediencia al Alcalde nombrado fueron los ángeles tutelares de los europeos, de modo que la mayor gloria que se tiene es la conservación de sus vidas y caudales.
Aquietado algo (el pueblo) pide reformas y nombra un diputado que las promueva, pero la confrontación de unos y otros, no permitía que los espíritus se tranquilicen y se guardara el orden en las peticiones.
El fuego resucita y se tomó partido de conceder plenamente cuanto se pidiese, sin exigir unas que la conservación de sus vidas y haciendas de los europeos. Con esto se consiguió que se restituyesen el sosiego y al siguiente día (06 de noviembre de 1811) se formalizaron las peticiones por ese Orden”.
El primer Gobierno Insurgente y Revolucionario de Centroamérica, jura lealtad al Rey Fernando Séptimo. Además se compromete a oponer fuerza a la fuerza, nombrando a Mariano Batres Intendente del Gobierno Insurgente… etc. presentes en dicha junta los reverendísimos Padres Prelados, regulares, Oficialía y todos los vecinos españoles y mulatos honrados que quisieron tomar parte.
Debemos señalar en este momento un error en la placa conmemorativa de nuestro máximo monumento al 5 de noviembre de 1811 en la Plaza Libertad de San Salvador.
La placa referente al ciento cincuenta aniversario del Primer Grito de Independencia con fecha 5 de noviembre de 1961, al mencionar a los Regidores tiene el nombre de Francisco Vallesco, cuando el nombre correcto es Francisco Valleso.
Cuando celebremos el Bicentenario el próximo 5 de noviembre de 2011, debemos al menos escribir el nombre correcto de tan ilustre patriota.
Las autoridades correspondientes tienen la palabra.
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