Dirigentes de las gremiales de maestros y maestras han amenazado con realizar paros o huelgas generales en las escuelas e institutos públicos, con marchas, boicot del mes cívico y hasta obstrucciones de carreteras, si el gobierno no se compromete a cancelar el incremento del 6% y 10% de forma retroactiva.
Sin lugar a dudas, como lo han reconocido diferentes funcionarios de gobierno, comenzado por el Presidente de la República, Mauricio Funes, y el Vicepresidente de la República y Ministro de Educación Ad honorem, Salvador Sánchez Cerén, las demandas de los gremios magisteriales son legítimas, sin embargo, para cuestiones de aumento tiene su propio mecanismo legal, como el escalafón, por eso es que cuando el gobierno anunció el año pasado el aumento del diez y seis por ciento para los empleados públicos que ganaran hasta un mil dólares no fueron tomados en cuenta.
El gobierno del Presidente Funes, por supuesto, no hizo el incremento a los maestros y maestras por maldad o mala intención, sino porque desde su lógica, estos tendrían su incremento mediante la negociación del escalafón.
Recordemos que los anuncios se hicieron ya aprobado el presupuesto, por lo que los incrementos se hicieron efectivos a partir de enero de este año, con las economías de cada ministerio.
Los gremios magisteriales, sin embargo, comenzaron toda una lucha para ser beneficiados también con el incremento, independientemente del escalafón, pues, según los dirigentes gremiales, la ley de la docencia exige que todo incremento del gobierno debe favorecerles a ellos.
Así, el gobierno instaló una mesa de diálogo, en la que se acordó, con el mismo mecanismo de la economía ministerial, lo que implicaba recortes de algunos programas de educación, incrementar el 10 y 6% a partir del mes de julio de este año, tal como se ha consumado ya.
No obstante, los dirigentes gremiales insisten en que debe ser retroactivo, pues, según ellos, así fue negociado en Casa Presidencial. Desde nuestro conocimiento efímero de la ley, es difícil que el gobierno pueda negociar aumentos salariales de forma retroactiva, por lo que uno de los dos no está diciendo las cosas con exactitud.
Los maestros y maestras, y que sin lugar a dudas tienen el legítimo derecho de tener mejores salarios, nos parece que no están siendo consecuentes con la realidad del país.
Este gobierno, contrario a los gobiernos areneros que engañaron a medio mundo; y en cuanto a los docentes, recordemos que los favorecidos siempre fueron sus cuadros, eso lo denunciaron en diversas ocasiones los dirigentes gremiales que hoy están enfrentados con el Gobierno del Cambio, con el gobierno del FMLN.
Antes, eran imposible que los dirigentes de los maestros y maestras o de cualquier gremial de trabajadores del estado se sentaran a una mesa de diálogo, y lograr parte de sus objetivos, hoy si es factible ese diálogo, por lo que, amenazar a este gobierno con “enfrentarlo”, como lo denunció ayer, un dirigente magisterial, es sencillamente lamentable.
Y si a lo anterior le agregamos que este gobierno encontró el país casi quebrado, por los efectos de la crisis financiera mundial de 2008, y que nos preparamos para enfrentar otra tras la caída de la bolsa a principios de este mes, lo lógico es que debería hacerse un compás de espera, sin que ello signifique abandonar las aspiraciones de un mejor salario, pero no ya, sino en otro momento.
Y la mejor enseñanza que deberían dar a sus alumnos y alumnas, en estos momentos que la violencia también les afecta, es el diálogo y la comunicación, más que las presiones y amenazas.



