El diez de agosto
pasado, el mundo financiero sufrió el más duro golpe, al hundirse las bolsas mundiales. La bolsa de Nueva York –el máximo símbolo del imperio, dio la tónica del hundimiento, según expertos, al abrir con un repliegue que llegaba a 3,55% en el índice Dow Jones y a 3,26% en el Nasdaq. Luego vino el efecto de dominó, que impactó todas las bolsas del mundo.
“El martes negro” para Estados Unidos comenzó, cuando la Clasificadora de Riesgos Standard & Poor´s declaró que la deuda de Estados Unidos había perdido su fortaleza y la bajó de categoría AAA, que mantuvo durante 70 años, en AA+. La Gran Depresión de 1929, inició con la caída de la bolsa del 29 de octubre, en Estados Unidos, y es conocida como “martes negro”.
Esta es sin duda, la muestra de que la crisis del capitalismo no ha tocado fondo, y que Estados Unidos y los principales países referentes del capitalismo mundial, comenzarán a padecer nuevamente un proceso de recesión, como la vivida en 2008 con la caída de la banca en Estados Unidos.
La recesión en Estados Unidos, afectará, la pobre economía salvadoreña, que está basada en las remesas y sus exportaciones a Estados Unidos.
Y es que, además de que tenemos el dólar como moneda oficial, la cual va en picada en relación al euro y otras monedas fuertes de Europa y Asia, más del 50% de nuestra economía o comercio es con Estados Unidos.
El Salvador, conciente del impacto que tendrá la recesión en Estados Unidos, ha anunciado ya, algunas medidas anticíclicas.
En primer lugar, el Presidente de la República, Mauricio Funes, anunció que ha ordenado recortar los gastos que no son imprescindibles, gastos del funcionamiento mismo del aparato de Estado.
El mandatario dijo que en el último consejo de ministros que se celebró a inicio de esta semana comunicó a los ministros, viceministros, presidentes y titulares de instituciones autónomas y descentralizadas que “a partir de este mes quedan suspendidos los viajes al exterior y esto supone por lo tanto reducir gastos en términos de boletaje aéreo y viáticos, únicamente en misiones oficiales de las cuales no podamos prescindir”.
Ojalá que los Presidentes de los otros órganos del Estado, también hagan anuncios de esta índole, pues, hay que estar preparados para el futuro mediato.
Asimismo, el mandatario aclaró que los recortes no afectarán la inversión de carácter social y el de infraestructura, porque: “es justamente la salida que debemos de seguir los países cuando se dan crisis de esta naturaleza, implementar políticas anticíclicas, donde el gasto público crece para compensar justamente la caída de la inversión privada”.
Sin lugar a dudas, habrá que tomar otras medidas para el futuro, lo importante es que el gobierno está analizando la situación y dando señales que le saldrán al paso a la nueva caótica situación económica mundial.



