Doctor Juan Jose Marin, de la Universidad de Costa Rica durante el seminario sobre historia social de la marginalidad Foto Diario Co Latino/Juan Carlos Villafranco
Iván Escobar
Redacción Diario Co Latino
Juan José Marín Hernández, vive con pasión la historia, se enorgullece de las nuevas generaciones de investigadores y de los maestros de la vieja escuela no se cansa de aprender.
Marín Hernández, es uno de los investigadores de los últimos tiempos en Costa Rica, y por qué no decirlo, en Centroamérica. Cree que la investigación debe impulsarse y apoyarse, pero sobretodo compartir los resultados de las investigaciones con los sectores de donde se extrae información, es decir las comunidades, pueblos, países, y regiones. “(las investigaciones) no son para guardarlas en un cajón”, opina tajantemente.
“La sociedad en Centroamérica nos demanda un papel fundamental para interpretarnos”, opina el historiador en una entrevista exclusiva a Diario Co Latino. Y agrega sobre la necesidad de impulsar proyectos encaminados a humanizar la historia, ir a la gente. La semana pasada Marín estuvo en El Salvador impartiendo el seminario: “Historia Social de la Marginalidad”.
“Creo que unas ciencias humanas, y la historia nos dice que hay que escuchar a la gente, en ese sentido también retribuirle a la gente. En nuestro caso no sólo hacemos los libros, si no vídeos, los rescatamos, les devolvemos el conocimiento a ellos (comunidades), es necesario hacer humana la historia, debe existir esa visión de acercamiento colectivo”, reiteró el investigador, quien es catedrático de la Escuela de Historia de Universidad de Costa Rica.
Marín Hernández con un doctorado otorgado por la Universidad de Autónoma de Barcelona y Profesor de la Escuela de Historia e investigador del Centro de Investigaciones Históricas de América Central: Programa de Historia Regional Comparada de Costa Rica, Centroamérica y el Caribe, advierte que en la actualidad “urge pensarnos como centroamericanos”.
“Hay un interés por pensarnos en Centroamérica, pero también pensando en nuestra realidad inmediata y el impacto que podemos tener de nuestras disciplinas”, indicó.
Se mostró satisfecho por los resultados del semanario de la semana pasada, que impartió a estudiantes de la carrera de historia de la Universidad de El Salvador (UES), y organizado en conjunto con la Dirección Nacional de Investigaciones en Cultura y Arte.
El seminario permitió debatir el uso de términos más substanciales utilizados en la disciplina histórica para estudiar a los denominados grupos olvidados, analizando las principales estrategias y técnicas metodológicas.
Por ello, valora que en El Salvador hay mucho interés en las nuevas generaciones de investigadores “es impresionante el interés”.
Al respecto plantea la necesidad de crear espacios de trabajo “donde sean democráticos, sin pensar que unos nos vamos a quitar las fuentes de otros, sino realmente espacios donde podamos interpretar, trabajar y oírnos”, comentó.
Y reiteró que el trabajo en entre países es más que necesario. “El caso costarricense y salvadoreño nos urge pensarnos como centroamericanos, vivimos historias muy comunes, pero con trayectorias y vías muy complejas y no podemos seguirnos interpretándonos a la luz de teorías económicas, que no vemos que nos dicen nada, o de marcos teóricos ajenos a nuestra realidad centroamericana…la sociedad en Centroamérica nos demanda un papel fundamental para interpretarnos”, enfatizó.
Para Margarita Silva, coordinadora de la carrera de historia de la UES, dijo que el seminario deja desafíos encaminados a “explorar nuevos espacios de interpretación, de análisis, tenemos desafíos para el análisis de lo que es la trayectoria histórica”.
El encuentro además reunió a universitarios, historiadores, y docentes salvadoreños, que a juicio de Silva permitirá “hacer un análisis de la historia regional y local como académicos regresamos ese conocimiento a las comunidades para permitirles igualmente”.



