El viernes, El Salvador fue sede de la XXXVII Reunión Ordinaria de Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de Integración Cen troamericana (SICA), en la que además, el Presidente Álvaro Colom, de Guatemala, traspasó al Presidente Mauricio Funes, la Presidencia Protémpore del organismo regional.
En la cita participaron además del Presidente Funes, de El Salvador; Álvaro Colom, de Guatemala; Porfirio Lobo, de Honduras y Daniel Ortega de Nicaragua, así como el Primer Vicepresidente de Costa Rica, Alfio Piva; el Vicepresidente y canciller de Panamá, Juan Carlos Varela; el enviado especial de Belice, Alfredo Martínez y el enviado especial de República Dominicana, Roberto Victorio, quienes firmaron la declaración conjunta de la reunión.
Sin lugar a dudas, estos cónclaves, como las acciones concretas a seguir, contribuyen, en alguna medida a la integración de Centroamérica que tanto se necesita, pero que a la vez resulta difícil por los interesas o conveniencias de los poderes económicos y políticos, pero sobre todo de los intereses mezquinos de grupos fácticos nuevos y tradicionales que siempre han existido en los distintos países del istmo.
Pero, pese a lo anterior, no debemos negar que Centroamérica ha transitado verdaderos espacios encaminados a procurar la integración, tales como la creación del Parlamento Centroamericano (PARLACEN), con sus pro y sus contras, así como la Corte de Justicia Centroamericana, entre otras.
En la cita del viernes pasados, la declaración conjunta se enfocó prioritariamente en el área de seguridad. En ese sentido instruye a la Comisión de Seguridad de Centroamérica, para que con el apoyo de la Secretaría General del SICA, ejecute la Estrategia de Seguridad de Centroamérica y su Plan de Acción con Costos y desarrolle los 22 perfiles de proyectos priorizados.
Otros temas que resaltan son el cambio climático, gestión integral de riesgo, seguridad democrática regional, integración social, integración económica y fortalecimiento institucional.
Aunque, la declaratoria contiene 29 acuerdos, entre los que se destacan instar a la comunidad internacional a continuar con el respaldo político y cooperación financiera, técnica y tecnológica para la ejecución de la Estrategia de Seguridad de Centroamérica y su Plan de Acción con Costos; asimismo, instruir al Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores para que adopte, a la brevedad, la política migratoria regional integral.
En el área de la seguridad, además, como tema central del cónclave instan a trabajar, durante el semestre, el fortalecimiento de la investigación conjunta del delito, especialmente financiero y el lavado de dinero; fortalecimiento institucional, que permita compartir información para la efectividad; la homologación de los procesos de depuración en las instituciones y las leyes de cada país; y, cuarto, la orientación efectiva de recursos y esfuerzos a la prevención de delitos.
Sin lugar a dudas, el tema de la seguridad regional es de primer orden, en tanto, casi el 20% del producto interno bruto de los presupuestos regionales, se destinan a temas de seguridad.
No dudamos que el liderazgo del Presidente Mauricio Funes en la región, permitirá que los acuerdos de la XXXVII Reunión Ordinaria del SICA, dejará resultados reconfortantes para el istmo, y por supuesto para la nación.
Creemos que el enfoque regional al combate del crimen organizado, podría dar resultados esperanzadores para la pacificación de las sociedades centroamericana, pero, será una tarea compleja cuyos resultados más sentidos serán de mediano y largo plazo.



