En nuestra pasada reunión semanal se tuvo la gentil presencia de la Lic. Jacqueline Rivera, joven diputada por el FMLN, quien ofreció una densa información de la posición de su partido en el traumático diferendo con los cuatro Magistrados de la Corte Suprema de Justicia. De su extensa y cerebral exposición, procuraremos en una próxima entrega ofrecer una sinopsis que explique la posición partidaria que ve vulnerados sus logros legítimamente ganados como Partido Político, si sus miembros y sus simpatizantes no tienen la opción de votar por su bandera.
En esta primera ocasión recojamos, que la diputada Rivera manifiesta que, la posición de su partido en lo que respecta a la forma en que se votará, es que la mejor manera de garantizar los derechos del sufragante es ofrecerle la libertad de votar por candidatos determinados o por la bandera de un Partido. Razona la señora diputada, que un Partido con una ideología bien definida, con un programa bien definido, como en el caso del FMLN, garantiza al ciudadano en sus propias expectativas y el estar debidamente representado y en consecuencia, debe tener el derecho a depositar su confianza en la disciplina partidaria, que buscará la realización de los programas propuestos y por tanto es coherente y legítima su decisión de votar por una bandera.
De esta índole fueron todos los fundados razonamientos de su exposición, que por la extensión y la densidad de sus juicios — en los que sabe amalgamar el interés nacional y el interés de su partido — nos reservamos el resumirlos en una próxima entrega. Del compromiso cívico de la Lic. Jacqueline Rivera, baste decir que fue una de las jóvenes que optaron a principios de los 80’s por tomar las armas. Ella es una sobreviviente de una guerra a la que se vieron obligados quienes se sublevaron a las injusticias del sistema.
Le agradecemos su visita. Y es grato constatar la capacidad de la Diputada Rivera.



