Christine Stock y sus paisajes.
Texto y fotografía Néstor Martínez
Editor Trazos Culturales
Christine es apasionada del paisaje, porque es como si en ellos se reflejara algo que lleva la humanidad dentro del alma. Ella quiere mostrar con la exposición de sus fotografías que ese ‘algo’ que tenemos todos es la contemplación de la belleza natural, en este caso de El Salvador, que algunos ya no la miran, entonces Christine pretende con sus fotografías que volvamos la vista para encontrarnos de nuevo con esa belleza, para meterla dentro de nuestra vida cotidiana. Fotógrafa autodidacta, resume en cada una de sus fotografías el placer que le producen de atardeceres y amaneceres. Así que, gracias a René Chacón, nos sentamos a conversar sobre la exposición de sus fotografías en El Salvador, por cierto, primera vez que expone, y entre palabra y palabra ella nos revela la intimidad que origina su arte. Ahora que me siento a transcribir nuestra conversación, pienso que me gustaría volverla a entrevistarla pero en alemán, siento que mucho de lo que quiso decir quedó atrapado entre su incipiente español y mi inutilidad en el idioma alemán, pero no hablo alemán, y solo puedo escribir “!vielen dank für ihre fotos, Christine!”
- ¿Cómo se gesta la fotografía dentro de su cerebro?
Eso nunca me lo había preguntado yo misma. Yo veo algo, me agarra, tengo que tomar la fotografía. Si no tengo la cámara conmigo estoy muy triste. Pero normalmente camino con los ojos abiertos y miro… yo sé que me gustan muchísimo las nubes, y en esta época del año hay nubes increíblemente preciosas, pero también hay amaneceres. Hay que levantarse muy pronto para verlos y tomarlos.
- Uno simplemente dice ‘me gusta’, ¿cuál es el origen de que le guste a usted?
Creo que es la larga vida. He empezado a tomar fotografías desde hace tres años, esto me ha educado, y claro, mis padres, que siempre me han dicho ‘mira, esto es bonito’. Hay pájaros, hay naturaleza, hay cosas que causan placer al verlas.
- es decir… ¿se identifica espiritualmente con la fotografía?
Sí, sí. Claro veo otras fotos feas, y estoy fotografiando eso también, pero creo que es mejor darle buenos ejemplos a la gente que mira las fotos, para que empiecen a comprender que hay belleza en este país… No podemos proteger los amaneceres, pero podemos proteger las aguas en las playas y las playas mismas, entonces es el desarrollo que encuentro en este país lo que quiero mostrar a la gente y su belleza. Espero que la gente se dé cuenta que es algo muy valioso, que si el país pierde esta belleza… esta belleza es un fragmento de la naturaleza y si esto es destruido el país se pierde, no pueden crecer las plantas, no hay más animales que viven en las plantas y los bosques, eso sería una consecuencia ultramente fea.
- Entonces, ¿con esta exposición usted trata de que las personas, al menos las que la miren, se aproximen a su país?
Yeah! Todo es de El Salvador…
… incluso la ballena…
… no es una ballena, es una lancha… ¡no tengo la suerte de tener una ballena! Esa fotografía es de una lancha que sale a pescar.
- ¿Qué siente después de que toma una foto?
Es una alegría. Lo difícil es… como la lancha que siempre está en movimiento, si la ola es bastante grande se baja y luego sube, eso es algo especial para mí, eso requiere mucha paciencia.
- Aparte de paciencia, ¿qué otra cualidad se requiere para ser buen fotógrafo?
Yo creo que debería mirar su ambiente, imaginarse la foto, como en un marco, una visualización y esa va ser una foto buena y en esa dirección hay que poner el lente de la cámara.
- ¿Hay una foto que le haya dado satisfacción más que las otras?
La red y la lancha, el pescador con la red al aire, porque esa fotografía está hecha con paciencia activa, por las nubes sobre el volcán… hay que poner el trípode, me voy detrás del trípode a la espera y ¡pam! ¡pam! ¡pam! sé que va a haber y no se cambia tan rápido como la lancha sobre las olas… la red siempre está en el agua, esa es la primera que tomo cuando la red está en el aire.
- Es decir, usted tiene la paciencia de esperar a que se manifiesta algo en el paisaje que está mirando…
… si, si…
… no solo es de ir a tomar, usted espera porque presiente que algo va a pasar o está dentro de un fenómeno que ya lo va a ver…
Yeah! Exactamete, hay que mirar, hay que buscar. En estos tiempos hay humedad en el aire, y es muy difícil encontrar fotografías enfocadísimas hasta el último detalle, porque la humedad borra muchísimo. Vivimos en los altos del picacho, tanto que puedo mirar sobre toda la ciudad y he visto una nube, cayendo como agua sobre Antiguo Cuscatlán, esto fue muy especial porque fue muy definido que en esa pequeña región estaba lloviendo, estaba seco en Mejicanos, estaba seco en otras partes, y hasta se ven las rayas de las nubes, pero no es una buena foto porque hay mucha humedad y los detalles son borrados, pero me gusta porque es un fenómeno que yo he visto, que puedo explicar en Alemania, que no pueden venir porque mi madre tiene demasiados años, pero puedo explicarle cuando llueve y ella puede comprender lo que yo veo.
- ¿Cómo nace su pasión por la fotografía?
Está en mi naturaleza, es un sentimiento que tengo, que simplemente existe…
- Lo mismo podemos decir de que usted está apasionada por los paisajes…
Otra vez son mis padres los que me han educado. Vivo al poniente del centro de Alemania, hay montañas para caminar, y como vivíamos al borde de la ciudad tenía que cruzar la calle para estar en el bosque, hemos jugado con otros niños en los bosques, hemos encontrado pequeños gusanos, aire, musgo, ha llovido, todo está mojado, el sol, entonces hay reflejos sobre esto… eso es algo muy… muy bello… hay que verlo… la gente pasa sobre esto pero no lo mira…
… alguien tiene que tomarla del cuello y decirle ‘mirá’…
Sí, si… y eso es algo que quiero mostrar con mis fotos… hay mucha belleza solamente hay buscarla… hay que despertar la conciencia, si lo logro un poco eso me hace muy feliz.
- ¿Esta exposición va a estar en otro país?
Vamos a volver a Alemania el año que viene, yo espero encontrar sitios en los que pueda exponer más, me gustaría muchísimo.
- ¿Ha ahecho otros exposiciones?
No, en El Salvador solamente. En la residencia el Cónsul General en Los Angeles (California) las expusimos antes de llegar a San Salvador, pero eso fue entre amigos, hice las invitaciones, hemos invitado a unas copas de vino para mirarlas y charlar. Esto fue como una exposición excepcional con un círculo de amigos, pero allí alguien me dijo ‘Cristina esto es algo especial hay que hacer exposiciones’, y hemos empezado.
- Dos últimas preguntas. ¿Qué es la fotografía para usted?
Algo que me da un gran placer al encontrar lo que he logrado… ¡hay otras fotos que me faltan!... hay que viajar a Suchitoto, es especial el tiempo del año cuando no hay lluvia, en la temporada seca, y al otro lado (Alemania) es algo que puedo compartir con otra gente, si a ellos les gusta la fotografía a mí me gusta porque me encuentro con gente muy cerca de mí, que tiene los mismos…eh, eh… amigos que tienen que pensar sobre belleza y eso nos acerca…
- Ahora la última. ¿Qué son los paisajes para usted?
La gente es muy difícil, muchas veces se siente molestada y yo no quería molestar a la gente, yo he visto campesinos… ¡nos van a fotografiar!... pero eso no me interesa, la naturaleza, la espontaneidad de la gente, trabajando en el campo sin darse cuenta de que es fotografiado, suben la vista miran que la he fotografiado y se enoja, eso no me gusta porque yo quería estar con la gente y no contra la gente. El paisaje es tranquilo, si no hay nubes de tormenta que bajan al valle, pero normalmente encuentro la naturaleza pura, no destruida, tranquilizante, calma el alma, también está en mi ser.



