El asesinato del cantautor Facundo Cabral, es un ejemplo más de la violencia que se vive en el área. Los intereses del narcotráfico y el lavado de dinero, en los que no puede descartarse implicaciones políticas, se están desplazando de México hacia lo que ya se da en llamar “el Triángulo Norte” (Guatemala, Honduras y El Salvador).
Todo apunta a que fue víctima circunstancial; y en tanto las investigaciones revelen móviles y autores, las noticias ya informan de las primeras acciones de la Policía para dar con los delincuentes, que al parecer tenían como blanco al empresario – de negocios oscuros— nicaragüense que conducía el vehículo en que se transportaban. La tragedia ha conmovido la opinión pública, ya que hay un reconocimiento mundial a los valores que promovió en su vida el cantautor.
Al momento, el bárbaro hecho además de haber despertado general indignación, revela la profundización de las acciones del crimen organizado. Y hace aún más valedera la reciente propuesta de la Señora Presidente de Costa Rica, en el sentido de que la investigación, persecución y castigo del crimen que se origina por el consumo de droga en el territorio de los Estados Unidos, sean pagados por el Gobierno de ese país y no ser un gasto oneroso para las precarias economías centroamericanas. No hay secreto: si no hubiera el consumo, que en ese país es casi tolerado, la producción y el tráfico no tendrían incentivos.
Habiendo vivido el cantautor Facundo Cabral una vida al servicio de la paz y la democracia, incluso con reconocimiento de la comunidad internacional al ser nominado por la ONU Mensajero Mundial de la Paz, ofende a la dignidad y moral de las naciones, la capacidad que muestra el crimen organizado para perpetrar sus fechorías.
El consumo tolerado de drogas, es sólo una faceta en los vicios y ambiciones que multiplica el perverso sistema económico que promueve el neoliberalismo, que sublimando el bienestar personal, corrompe la armonía social y nos pone en manos de los sentimientos más bajos. Nunca será tarde para soñar en la utopía de una sociedad que promueva la paz inspirada en la solidaridad.



