Sin lugar a dudas, la elección del nuevo Presidente y los magistrados de cámara de la Corte de Cuentas de la República, que durante casi 20 años estuvo en poder del Partido de Conciliación Nacional (PCN), no ha sido nada satisfactorio para la sociedad civil, que desde hace muchos años viene exigiendo cambios significativos.
Y es que, si analizamos el papel de la Corte de Cuentas, en los últimos 20 años, nos daremos cuenta que esa instancia jamás ha revelado casos de corrupción, y cuando lo ha hecho, ha develado parte de procesos atrasados, que cuando se han hecho públicos, ya se ha enmendado el error o cumplido las exigencias de ley.
Todos los casos de corrupción, que inclusive, se han llevado a los tribunales, han sido filtraciones a los medios de comunicación, que estos han seguido diligentemente y generado impacto en la opinión pública.
Claro que, sacar al PCN de la Corte de Cuentas es un buen paso, pero, la entidad sigue en manos de los partidos políticos, y en este nuevo periodo esperemos que la institución no sea copada por GANA, dado que su presidente, Andrés Rovira, es el segundo magistrado de Cámara.
Y es que la sociedad civil, hoy dividida también entre izquierda y derecha, había venido pujando por una corte más técnica, no partidaria. Pero, esta conformación de la Corte de Cuentas tiene que esperar, pero no por ello seguir demandando es forma ideal. La espera está sujeta a cambios en el pleno legislativo. De nuevos diputados partidarios o no, que privilegien el rol de técnicos en ciertas instituciones, en vez de políticos, como es hasta hoy.
Esperemos, no obstante, que con la llegada del licenciado Marco Gregorio Sánchez Trejo a la Presidencia, reconocido militante del PDC, y de Javier Tránsito Bernal, el primer magistrado, que se dice es próximo al FMLN, el trabajo en la Corte de Cuentas de la República tenga cambios cualitativos.
El licenciado Trejo, en sus primeras declaraciones ante los periodistas ha dicho que va a impulsar ciertas reformas. De hecho, hace varios años hubo una discusión de reformar el ente contralor de los manejos de los fondos del estado, es decir, de cómo se administran los impuestos del ciudadano y ciudadana, pero, la derecha legislativa siempre se opuso.
Esperemos, entonces, el desarrollo de las nuevas autoridades del Corte de Cuentas, pero, la ciudadanía tampoco debe relajarse en el pesimismo o la decepción, pues, los cambios, conforme a nuestra realidad política, deben darse poco a poco, pero de forma decidida. Esa debe ser la estrategia, pero hay que alimentarla, y a veces, apresurarla, sin correr, pues la autopista no es llana, sino sinuosa.



