Archivo     |   Búsqueda

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 16/09:13 h.

Jueves, 14 de Abril de 2011 / 11:08 h

La vela del Señor, una tradición para compartir

  Versión para Imprimir

La procesión conocida como ¨Las Pasadas¨, se celebra los sábados de cuaresma y traslada la imagen del Nazareno a la casa de la velación.

Texto y fotografía Josué Parada
Redacción Diario Co Latino

El humo del incienso inunda el lugar acompañado del sonido de la música sacra; varias mujeres ataviadas con delantales se desplazan con afán, agrupan rajas de leña, bajo trebes de piedra, donde colocan enormes peroles para preparar una bebida ancestral: el chilate. Es el quinto domingo de cuaresma. El barrio San Juan de Izalco es testigo de “la vela de Jesús Nazareno”.

Esta antigua tradición es celebrada el Miércoles de Ceniza y cada fin de semana, durante la Cuaresma. Los sábados la Hermandad de Jesús Nazareno organiza la procesión, a la que se le conoce como “pasadas”, para trasladar la imagen del nazareno hacia una casa particular. Dentro esta se coloca la imagen en un altar alusivo a un pasaje bíblico. Al día siguiente, los devotos pueden llegar a venerar la imagen.

A cada persona que llega a ver al Nazareno se le entrega una flor de coyol o de corozo.

Lo que hace peculiar esta tradición, es que al llegar a la vela del Cristo, los devotos depositan limosna, a cambio reciben una flor de corozo o de coyol, luego se dirigen al patio de la casa donde se les ofrece chilate y frutas en miel, ya sean jocotes, mango o plátano, servidos en huacales de morro. Lo significativo de esta tradición es compartir los alimentos.

No hay datos oficiales sobre cómo y cuándo se inició esta tradición con las velas y las pasadas. Se cuenta que esta costumbre proviene de cuando las cofradías indígenas conmemoraban a su manera la Cuaresma y Semana Santa, con el tiempo se fueron mezclando aspectos cristianos e indígenas.

Las mujeres son las encargadas de la preparación del chilate. Lo hacen por devoción y tradición.

Chicos y grandes, izalqueños y extranjeros, visitan cada Domingo de Cuaresma al Nazareno, al tiempo que deleitan la bebida derivada del maíz. La devoción es tan grande, que las personas que desean tener al Nazareno en su casa, lo solicitan con varios años de anticipación.

Los devotos llegan a venerar al nazareno y a degustar el tradicional chilate y conservas de dulce.

  Versión para Imprimir


Trazos Culturales



publicidad