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El Salvador, Sábado 26 de Mayo de 2012
Última actualización : 16/09:13 h.

Lunes, 04 de Abril de 2011 / 09:50 h

Sobre la crónica poética

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Rafael Mendoza el Viejo

Obedece este artículo a la aclaración que es preciso hacer acerca de lo que en algunos estudios literarios figura con el nombre de “Crónica Poética”, propósito al que nos ha llevado el habernos encontrado con la mención de este tipo de creación literaria, en correos muy recientes que hemos recibido de la Fundación Cultural Carlos Ernesto García, que tiene su sede en España y que está promoviendo en estos meses el certamen titulado el 1er PREMIO INTERNACIONAL DE POESIA Y ENSAYO BREVE “CARLOS ERNESTO GARCIA”. (2011).

Fundación y premio honran con su nombre a un pota salvadoreño radicado en la península desde 1980, al que tuvimos oportunidad de conocer hace un par de años en una de sus visitas a esta su tierra. Entonces, mis compañeros de grupo literario y yo pudimos compartir charla, lectura, copas y bocadillos con Carlos. Poemas de “La Maleta en el Desván” de García, fue lectura obligada ese día.

Carlos es un poeta hecho, derecho y para nada de derechas. Su poesía es clara, de lenguaje preciso y rico, notable en la estructura de los versos que no escatiman aciertos significativos y que saben expresar con moderación casi mística ese dolor que nuestro buen amigo decidió llevarse hace ya treinta y un años a otros lares y andares. En cierto momento me he sentido hermanado con la poesía de Carlos en virtud del empleo de la síntesis que caracteriza a muchas de nuestras creaciones. Ojalá no se ofenda él por ese sentir mío.

Lo que me preocupa en relación con Carlos es que sus patrocinadores de la FCCEG no le estén haciendo un favor al afirmar en la información que sobre él aportan, que es “creador de la “Crónica Poética”. Sostienen ellos que es precisamente el libro de García que antes hemos mencionado, “La Maleta en el Desván” el que da la pauta para atribuirle la creación de esa “corriente literaria”, como ellos le llaman, en virtud de que con cada uno de los versos de dicho poemario nuestro autor “rescata las imágenes dejadas en el transcurso de los últimos viajes... Como si se tratase de una crónica poética. Las ciudades se convierten de esta manera en las principales protagonistas de la obra, donde también resurgen los recuerdos de un país devastado por la guerra, el desamor y por la larga diáspora de un pueblo.”

No puede aceptarse que escritor alguno de este siglo ni del anterior haya creado la crónica poética, por las razones que apuntaremos en los siguientes párrafos. Y creemos que la atribuición de ese mérito a Carlos no ha sido idea de él mismo. Ya lo deja ver en un comentario que hace en la entrevista que en 2010 le hizo lacompañera periodista Jasmin Campos: “la prensa albanesa me saludaría como Padre de la Crónica Poética.” Abona también la percepción de que el poeta García no comparte la adjudicación que le hacen, la convicción nuestra de que es él un escritor culto y, con  tres décadas ya de intenso trabajo cultural en europa, muy conocedor de las raíces de la poesía española, que es a lo que nos vamos a referir enseguida.

En efecto, de las casillas de conocimientos aprehendidos en nuestros estudios secundarios, nos saltó el dato sobre la identificación que muchos estudiosos hacen de los llamados “romances fronterizos” (s. XV) cuya fuente anterior habrían sido los “cantares de gesta”. Aquí el factor “relación histórica” es lo que determina el carácter de crónica; lo poético, porque se trataba de composiciones poéticas construidas en versos de dieciséis sílabas. De uno de esos estudios que incluso pueden ser bajados de internet, citamos textualmente: “Entre los romances noticieros sobresalen los llamados “fronterizos”, calificados por Milá y Fontanals como “joya incomparable de la poesía en lengua castellana”.[5] Forman una crónica poética y popular del avance de la Reconquista desde el último tercio del siglo XIV y de la difícil convivencia de moros y cristianos en los territorios de frontera”. (Los romances fronterizos: Crónica poética de la Reconquista Granadina y Antología del Romancero fronterizo de Bautista Martínez Iniesta. Parnaseo.uv.es. Subrayado nuestro).

Ya en la modernidad, surge en España la obra de Fernando Quiñónez (1930 – 1998). En Revista de Literatura, CSIC, Volumen LXVIII-N° 136, 2006, Francisco Díez de Revenga analiza la obra poética de este autor y en particular el modelo de «crónica poética», sobre la cual, en la reseña de este trabajo leemos: “(son)  colecciones de poemas extensos en torno a un ámbito de civilización geográfico-cultural con una historia común. Junto al impulso lírico propio de la poesía contienen mucho de narración, de poesía narrada a la manera de la épica o de los cantares de gesta, con presencia de la historia, sobre una base erudita, casi ensayística.” En el fragmento que de dicha cita hemos subrayado se encuentra la clave para entender en que consiste la “crónica poética”. Si Quiñónez, según sus biógrafos, comenzó a escribir sus Crónicas hacia 1968, para entonces Carlos Ernesto García contaba apenas con 8 de edad y aún no tenía maleta.  

Ahora bien, si nos pasamos de España a la Albania misma donde a García le han publicado una de sus obras poéticas y le adjudican la paternidad ya comentada, habría que hacer un esfuerzo por que los albaneses conozcan un poco sobre los verdaderos orígenes de la crónica poética, pero también para que recuerden que entre sus escritores más famosos del siglo pasado, figura Shevqet Musaraj (1916) con la obra «La epopeya de Baile Kombetar» (Kenga e Baile Kombetar), que aparece en 1944, como muestra del tipo de poesía que bien podría tener relación estilística con aquellos cantos épicos de frontera que en España condujeron al surgimiento de la Crónica Poética, la auténtica, la original.

Al margen de este comentario, felicitamos a la FCCEG y al poeta que esta institución honra con el certamen a celebrarse, deseándoles el mejor de los éxitos.

San Salvador, 1 de abril de 2011.

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