Texto y fotografías Néstor Martínez
Periodista/Escritor
Los periodistas revolotean alrededor de Douglas Tobar. Lista en mano llama a cada uno y los organiza en grupos. “Son treinta me dice”. Los elegidos tendrán el privilegio de fotografiar y escribir acerca de la visita del presidente de los Estados Unidos a la tumba de Monseñor Romero en la catedral de San Salvador.
Es inusual que el centro de la capital esté solitario, con poca actividad, ya que es un gigantesco mercado al aire libre. Por ello los periodistas, muchos vestidos de negro, llaman la atención. Curiosos observan desde la segunda planta del Portal de la Dalia, son jugadores de billar, y en la esquina donde estaba el famoso Almacén París, los empleados de una telefónica hasta toman fotos a los periodistas desde el balcón.
Ya organizados caminamos hacia la Catedral. A esperar. Unos policías empiezan a desalojar a los transeúntes y vendedores, ya que el área forma parte del área de seguridad.
En el negocio de un vendedor de anteojos cuelga una bandera de los Estados Unidos. “Mi bandera es esta”, me dice y señala su venta.
Se escuchan protestas. Son un grupo de vendedoras y vendedoras que son desalojadas de los alrededores de Catedral. “¡El pueblo unido jamás será vencido!”, gritan ante la vigilancia atenta de soldados y policías.
Viene con ellos el fotoperiodista de Diario Co Latino Ricardo Chicas Segura. "Les tomé una foto", comenta.
Un policía llama la atención a sus compañeros de por qué no han desalojado a las ventas que ubicadas sobre la avenida España, frente al Palacio Nacional, recién pintado. Las vendedoras y vendedores, aferrados a sus carretillas miras recelosos a los policías que se disponen a acatar la orden.
Frente a Catedral una mujer pinta y retoca retratos de Obama.
Otra señora, que vende mangos en la esquina frente a la Dalia dice: “Si viene me le arrodillo”.
Los fotoperiodistas toman fotografías a una señora que alza a su hijo (¿o nieto?) para que vea al soldado en la torreta de la tanqueta. El niño toca maravillado el vehículo militar y la señora le explica no sé qué cosas.
“¡Por favor, los que no tengan nada que hacer aquí desalojen!”, dice un policía. Me hago el duro, quiero tomar un par más de fotografías. No tengo carné oficial de prensa.
Saludo a viejos conocidos periodistas, el Chalo, quien posa para mi cámara, Zometa… Toloza, René…, entre otros. Observo que los de la vieja guardia son más o menos el 5%, todos nuevos. Ni me conocen. Los de un canal de televisión se toman fotos en grupo frente a la Plaza Libertad. Se nota la novatez. Otros cuelgan de sus hombros enormes lentes fotográficos.
En una pared la sempiterna protesta: "¡YANKEE, FUERA DE EL SALVADOR!", anunciando una marcha para el 22 desde la UES al Salvador del Mundo.
Me despido de mis amigos, de los que algunos con solo verlos incrementan el calor en mi cuerpo, porque está un sol de desierto, bien caliente y ellos ¡con saco negro! ¡Bárbaros!
Salgo sudoroso, le prometo al Chalo mandarle las fotografías por Email, y ¡no tiene Email! Ya veremos.
Cómodo, tras larga espera por el agrupamiento extraordinario del tráfico sobre la 3ra Avenida, escucho un señor que conversa por celular: “Es por la venida de Obama, que dicen que va a estar en Catedral… sí, sí, voy para allá…”.



